Urge rescatar la mano de obra joven en el campo mexicano
Publicado
hace 10 años
en
Por
Mexico.- Rocío Miranda Pérez, Presidenta de la Unidad de la Fuerza Indígena y Campesina, aseguró que el empleo para jóvenes en el medio rural aumentó pero con bajos salarios y en condiciones de explotación, sin embargo, esas labores no son en el cultivo de la tierra agrícola ya que son empleos ajenos a la producción de alimentos.
Por lo anterior, propuso al Gobierno Federal, en especial a las secretarias de Estado vinculadas con el campo están obligadas a favorecer la inclusión laboral de los jóvenes ya que en México, la población de 15 años y más ocupada en actividades agrícolas, es de 5.5 millones de personas de acuerdo a cifras del INEGI hasta el 2015 pero lo grave es que de estas, 56% son agricultores y 44% trabajadores agrícolas de apoyo (peones o jornaleros).
Además, la edad promedio es de 41.7 años y de cada 100 trabajadores agrícolas de apoyo (peones o jornaleros), 66 son remunerados y 34 no reciben ningún ingreso, lo que demuestra porqué los jóvenes están dejando de trabajar la tierra y optan por otras actividades generadoras de ingresos
Lo anterior también evidencia, aseguró Rocío Miranda Pérez, que las políticas públicas tratan a los jóvenes rurales e indígenas como grupos vulnerables en vez de verlos como potenciales actores de desarrollo en sus comunidades.
Recordó que de acuerdo al estudio “Juventud Rural y Empleo Decente en América Latina”, elaborado por la FAO, aumenta el trabajo entre los jóvenes en el medio rural, tendencia que se debe a una importante disminución del empleo infantil, una caída de 20% en la última década de los jóvenes rurales ocupados en el sector agrícola, y un aumento similar en los ocupados en empleo rural no-agrícola.
Indica que este aumento de empleo asalariado formal, todavía menos de la mitad de los jóvenes tiene un trabajo decente desde el punto de vista de los ingresos, y la mayor parte sufre de una excesiva carga horaria en la región pero la realidad en México es salarios ínfimos y explotación laboral.
En nuestro país, indicó que la mayoría de los jóvenes rurales trabaja en condiciones más riesgosas y empleos precarios, además reciben menor salario y tienen una menor afiliación a la seguridad social.
La realidad y lo números, indicó, lo dicen todo: de los trabajadores en el medio rural 11 de cada 100 son mujeres y las entidades de Chiapas, Guerrero, Michoacán de Ocampo, Oaxaca, Puebla y Veracruz de Ignacio de la Llave, concentran 58.7% de estos ocupados en el país.
El promedio de escolaridad de la población con esta ocupación es de 5.9 años, esto es, primaria incompleta y los ingresos de quienes trabajan son, en promedio 18.5 pesos por hora laborada.
Por ello, insistió, que México necesita recuperar esta mano de obra que emigra a las grandes ciudades o bien al extranjero por un mejor empleo e ingreso cuando aquí contamos con un territorio de 198 millones de hectáreas, de las cuales 30 son tierras de cultivo
Comentó que actualmente, casi 40 millones de jóvenes de entre 15 y 29 años viven en las zonas rurales en América Latina; de ellos 11.9 millones – son inactivos, cerca de 9.6 millones trabajan en el sector agrícola y 8.2 millones lo hacen en actividades no agrícolas.
Así las cosas, la Presidenta de la Unidad de la Fuerza Indígena y Campesina propuso la creación de programas eficaces para generar empleo dentro del medio rural en el ramo agrícola pues con ello se garantizaría la producción interna de granos básicos y otros alimentos dando a la nación soberanía alimentaria considerando que actualmente importamos más del 60 por ciento de lo que consumimos.
El sector en que se emplean 99 de cada 100 trabajadores agrícolas es el primario o agropecuario, dijo, como es la agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca.
Por tipo de unidad económica, 68.5% de los trabajadores agrícolas laboran en empresas y negocios y 31.2% en el sector de los hogares
Además, de acuerdo con el Módulo de Condiciones Socioeconómicas de la ENIGH 2014 de cada 100 trabajadores agrícolas de 12 a 14 años de edad, 61 asisten a la escuela y 39 no lo hacen; conforme a la Encuesta Intercensal 2015, para la población total en ese rango de edad son 93 de cada 100 de personas los que sí asisten, por siete que no lo hacen.
Pero en los grupos de edad siguientes: de cada 100 de estos ocupados de 15 a 19 años de edad, son 24 los que asisten a la escuela; en el caso de los que están en el rango de edad de 20 a 24 años, son únicamente cuatro de cada 100, concluyó.