Francisco Villa.- La falta de empleo y apoyos para hacer producir la tierra condena a los campesinos de la tercera edad a vivir en condiciones deplorables, tal es el caso de Simón López Gómez y Humberto Salas Ek, quienes habitan en casas de madera y con techo de huano.
Simón López Gómez, quien se dedica a recolectar zacate palapero, afirmó que la falta de apoyos para el campo y de programas que activen la economía de los campesinos es notoria, pues tienen que trabajar con herramientas rústicas para sembrar un poco de maíz, frijol y calabaza.
Aseguró que en las comunidades rurales, como Francisco Villa, no hay empleo y cuando surge una oportunidad los contratistas prefieren emplear a los jóvenes y por ello se ven obligados a recolectar zacate palapero.
Afirmó que el trabajo en el campo es de alto riesgo, debido a que la mayoría de los campesinos depende y logra sus cosechas por las condiciones climatológicas, en donde a veces alcanzan a cosechar y otras no.
Expresó que los adultos mayores están acostumbrados a trabajar la tierra y lo poco que logran en sus cosechas los deja conformes y felices, y aunque quieren transmitir su experiencia no hay a quién, pues los jóvenes han emigrado a la ciudad.
López Gómez afirmó que los programas de apoyos del gobierno federal casi nunca llegan a los campesinos, porque se quedan en el camino y en otras ocasiones los marginan porque no tienen conocimiento del uso del internet para consultar las reglas de operación.
«La gente humilde de las comunidades no tiene dinero, debido a que no hay fuentes de empleo porque el gobierno no genera obra y cuando de casualidad se asigna una obra a la población, la propia empresa trae a su personal, además de que no contratan a personas de la tercera edad», finalizó.