Chetumal.- José Luis “Chanito” Toledo Medina, diputado federal, aseguró que decidió renunciar al PRI debido a que la dirigencia estatal sigue secuestrada por un mismo grupo desde hace más de 12 años, y señaló que su objetivo, ahora como oposición, es descarrilar al gobierno de Carlos Joaquín González.
Como diputado federal, asegura no tener impedimento alguno para ejercer su pleno derecho de aspirar a cargos de elección popular. Reconoce haber trabajó muy de cerca con la pasada administración y particularmente con el entonces gobernador Roberto Borge, pero asegura que eso no quiere decir que estuviera de acuerdo con todas las malas decisiones que en su momento se tomaron, y se deslinda de cualquier nexo con los actos de corrupción de los que son acusados actualmente varios ex funcionarios de la pasada administración estatal, “participé en el Gobierno de Roberto Borge porque es el que le tocó a mi generación y lo que había que hacer era guardar la debida institucionalidad partidista de apoyar al jefe político del estado para que le vaya bien a Quintana Roo”.
Y es que hace dos años, “Chanito” Toledo figuraba como el futuro sucesor de Borge debido a la estrecha relación que ambos guardaban, y así se hizo creer todavía hasta el último minuto en que el dirigente nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones, anunció la postulación de Mauricio Góngora Escalante. Sobre ese episodio, “Chanito” reveló que el Partido Verde condicionó su apoyo para la candidatura a cambio de que cediera todos los espacios al grupo que encabeza Jorge Emilio González, el “Niño Verde”, cuyo mensajero en aquella ocasión fue el actual presidente municipal de Benito Juárez, Remberto Estrada.
“Estamos hablando de diciembre del 2015 – enero del 2016, la decisión que tomó en ese entonces, el ahora Gobernador Carlos Joaquín de dejar el partido, fue una decisión que cambió el escenario político al interior del PRI. Con ello el mensaje que mandaba el Comité Ejecutivo Nacional era que, de las 13 gubernaturas, en 12 salieron en unidad y una, que era Quintana Roo, no se sostuvo la unidad; y en esta responsabilidad el jefe político tenía que dar explicaciones, y al momento de que el Gobernador Borge queda prácticamente endeble en esta ruptura que hay en el PRI, el Partido Verde Ecologista toma la posición de decir: Nosotros somos los que ahora vamos a decidir.
En este momento ya Roberto Borge empezaba a perder fuerza, la interlocución, los actores políticos como Félix González Canto con sus alianzas en el Senado, y dirigencia nacional del Partido Verde empiezan a tomar el control de la sucesión, y me invitan a ser candidato, y yo hago dos preguntas ahí: ¿De esta reunión está enterado el Comité Ejecutivo Nacional del PRI y el Gobernador del Estado?, y me dicen: No, no están enterados, por eso venimos a hablar contigo, porque nosotros somos los que decidiremos quién será el próximo candidato. Esta plática es con Remberto Estrada, con quien yo tengo esta plática en México. En ese momento yo le pregunto: ¿Cuáles son las condiciones?, y él me dice, pues simplemente son entregarnos todo, nos entregas el PRI, el Gobierno, tienes que renunciar al PRI para ser Gobernador Verde, y tienes que entregarnos todas las posiciones que vienen porque nosotros somos los que vamos a mandar en Quintana Roo”, relató.
Señaló que al darse cuenta de que sería un Gobernador de papel, un Gobernador títere, se negó a aceptar dicha propuesta, pues aseguró que el a lo que estaba dispuesta era a construir una alianza política.
Al ser cuestionado sobre la situación del PRI en Quintana Roo, el diputado afirmó, “yo creo que ya se hundió, pero el problema no es el PRI, el problema es el propósito de la cúpula que hoy lo tiene sometido, y que lo tienen tomando decisiones que por supuesto no tienen nada que ver con lo que el partido representa. Yo no me peleo con el PRI, me peleo con quienes hoy, con el propósito de que no le vaya bien a Quintana Roo, quieren tenerlo secuestrado, quieren tenerlo de rodillas y quieren tenernos a todos nosotros como parte de una negociación política cuando en Quintana Roo somos mucho más que una negociación política”.