José María Morelos.- los campesino de varios ejidos del municipio, ya han tomado conciencia sobre la necesidad de reforestar áreas degradadas en sus núcleos agrarios, ya sea por quemas agrícolas o por aprovechamiento forestal.
Por lo mismo, ahora los propios productores han venido solicitando a las dependencias de gobierno, como la Comisión Nacional Forestal y la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, programas para reforestar las áreas degradadas en sus ejidos.
En el núcleo agrario de La Pimienta, por ejemplo, empezaron a trabajar desde el año pasado un programa para reforestar áreas degradas por aprovechamiento forestal.
Javier Pat Balam, vecino de ese lugar, expresó que el año pasado trasplantaron 5 mil plántulas de cedro en una zona del ejido donde la masa forestal fue aprovechada por la gente del lugar.
Comentó que este año aún espera que aterrice otro programa para continuar reforestando el ejido, y con la experiencia del año pasado, lo que se espera es que se haga mejor esta vez, manifestó.
Sobre si la reforestación de extensas áreas con una sola variedad de plantas es perjudicial para la propia mata, el señor Javier Pat Balam dijo que las plantas se deben ubicar en las tierras que les corresponde para que puedan crecer sanas.
En el municipio se empezó a trabajar en el año 1999 un programa de reforestación en al menos 22 ejidos del municipio, con recursos del ya desaparecido Banrural.
Durante cinco años continuos se cultivaron en los núcleos agrarios, principalmente de la zona de Sabán, dos Aguadas y Santa Gertrudis más de dos mil hectáreas de cedro y caoba.
Muchos campesinos llegaron a tener hasta 5 hectáreas de plantas de cedro; sin embargo, tras el cierre del Banrural por el gobierno de Vicente Fox, mucha gente descuidó sus plantaciones por falta de apoyo.
En la actualidad, en algunos ejidos como Sacalaca, mantienen un área compacta de cedro en pleno desarrollo, pero en otros ejidos, de plano se abandonaron las parcelas forestales.