Como cuando, de frente sonríes y por la espalda apuñalas

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Felipe Carrillo Puerto.- A principios del pasado mes de mayo, se dio a conocer que directivos del Club de Leones de Felipe Carrillo Puerto amenazaban con despojar a la Cruz Roja de un predio que les fue donado por fundadores de este grupo en el año 2011.

La Cruz Roja siempre se ha caracterizado por ser una institución humanitaria de asistencia, pues sabemos que se dedicada a prevenir y aliviar el sufrimiento humano y fomentar acciones en beneficio de la salud para mejorar las condiciones de vida de las personas y las comunidades, por lo que es inconcebible que un grupo de empresarios pretenda quitarles un espacio del cual podrían obtener recursos para continuar con su labor altruista.

Lo interesante del caso es que dentro de este grupo de personas se encuentra el candidato a la presidencia municipal de Felipe Carrillo Puerto, José Esquivel Vargas, quien se supone esta “comprometido” a velar por los intereses del pueblo y no los de un solo grupo, pero con esta situación deja mucho de qué hablar.

Ante esta situación en su momento el presidente de la Cruz Roja en el municipio, César Sobrino Chávez señaló que los actuales directivos del Club de Leones, no quieren reconocer la donación hecha por los fundadores.

Yéndonos a la historia, es importante citar que fue en el año de 1981, cuando el gobernador Jesús Martínez Ross le donó un predio al Club de Leones recién fundado en Felipe Carrillo Puerto. Dicho club se constituyó legalmente en 1992 como club de Leones Ciudad de Felipe Carrillo Puerto. Pero con el paso del tiempo algunos fundadores murieron y otros dejaron de ser activos, lo que generó la posibilidad de que un cierto grupo de personas creara un “nuevo” Club de Leones en 2008.

Esta situación dio pie a que se abriera un juicio de jurisdicción voluntaria con número de expediente 53/2010 en el que se desconoce a los Fundadores, y en el que un juez acreditaba como único Club de Leones,  al que tenía como presidente Raúl Godínez González, y entre sus integrantes a José Esquivel Vargas y Maximino Salvador Flores Plata.

El presidente de la Cruz Roja, César Sobrino Chávez indicó que en ese mismo año (2010), Bodega Aurrera firmó un contrato de arrendamiento para usar el predio con el Club de Leones, firmado por Raúl Godínez González, Salvador Flores Plata y José Esquivel Vargas.

En el predio que fue donado al Club de Leones (fundadores) en el año 1981, durante varios años se realizaban actividades recreativas y de recaudación de fondos, pero en el año 2010 en asamblea se decidió donarlo a una Institución que cumpliera un fin social, en este caso fue “La Cruz Roja de Felipe Carrillo Puerto”. Para ello los fundadores al poseer el título original de manera independiente llevan a cabo los trámites legales para la donación en 2011, pero no sabían que el “nuevo” Club de Leones más adelante se quería apoderar del predio.

La Cruz Roja al tener título de propiedad desde el 2011 y ver que se construía un local comercial, interpone una demanda para recuperar la posesión en septiembre del 2013 bajo el expediente 233/2013, el juicio lo gana la Cruz Roja el 1 de abril del 2016 y el club de Leones apela esta sentencia que el tribunal de alzada confirma en diciembre del 2016 en la que se dice que la Cruz Roja es la propietaria y que a  ella se le debían pagar las rentas. Pero el  “nuevo” Club de Leones y sus actuales directivos siguen peleando por la posesión.

Los fundadores aseguran que el contrato que se efectuó no fue más que un fraude, pues señalan que en dicho contrato de Arrendamiento expresaron que la Asociación recién fundada en 2008 era la misma constituida en 1981 lo cual es totalmente falso. Fue así que durante tres años estos ciudadanos cobraron el importe de la renta, y tanto el Club de Leones fundadores como la Cruz Roja desconocen el destino de este dinero que podría rondar los 2 millones de pesos.

Y ahora con la noticia de que el “nuevo” Club de Leones pretende apoderarse del predio, tanto fundadores como miembros de la Cruz Roja han hecho un llamado a la ciudadanía para que se informe respecto al tema, al igual la invitan a firmar una carta para el gobernador y a participar en todas las actividades de protesta social, que dicen ¡No al despojo!

Al salir a la luz esta situación, son los ciudadanos quienes comienzan a cuestionar la avaricia de este grupo de personas, entre las que se encuentra el candidato a la presidencia municipal José Esquivel Vargas, pues dicha situación no lo coloca en el gusto de los ciudadanos pues son ellos mismos quienes han afirmado el no querer que los represente una persona que solo va en busca de beneficios personales.

Afirman que así ahora demuestra que lo que lo mueve es la ambición, salta al aire la pregunta del, ¿cómo le iría al ayuntamiento en caso de que llegase a la presidencia?, pues hasta ahora lo único que ha provocado es la desconfianza de la gente.

Los cuestionamientos son totalmente entendibles, pues la gente está preocupada de que en caso de que Esquivel Vargas ganara las elecciones, entonces ¿quién velaría por los intereses de las 88 comunidades de Felipe Carrillo Puerto?, ¿quién?, ¿Chac-Me’ex?, como sería capaz de hacerlo, si ahorita que tiene la oportunidad de hacer algo por resolver esta situación y dejar a un lado la avaricia no lo ha hecho, pues continua formando parte del grupo de personas que pretende despojar de un predio que genera recursos a la cruz roja, institución que trabaja en beneficio de la gente, todo por el deseo de seguir haciendo negocios que les sean redituables tanto al él, como a un reducido grupo de personas.

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