ZACATECAS, Zacatecas.- Niños sujetos a una explotación inhumana, a una actividad esclavizante, ya que desde su propia familia, se les ata a un destino que les arrebata la niñez y toda forma de convivencia infantil, en donde el juego no existe porque su tarea es llenar y llevar la mayor cantidad posible botes de jitomates o del producto de cada cosecha al vehículo recolector, así pasa en algunas comunidades del municipio de Fresnillo.
Los diputados de la LXI Legislatura levantaron la voz para reclamar que más de tres mil jornaleros, son los que se desplazan anualmente, y es muy grave que sigan ocurriendo accidentes carreteros, muerte de infantes por deshidrataciones, diarreas, desapariciones de adolescentes y jóvenes, que pueden evitarse si las autoridades de los tres niveles de gobierno, logramos enlazar ordenadamente nuestras funciones, para que si bien las fuentes de trabajo permanezcan y se multipliquen, estás sean en óptimas condiciones de higiene y seguridad.
La LXI Legislatura exhortó al titular del Poder Ejecutivo del estado y al presidente municipal de Fresnillo, para que se integre una comisión intersecretarial especial, para que se atienda integralmente a los trabajadores del campo y sus familias, en las comunidades de Fresnillo.
Además, exhorta a los Sistemas para el Desarrollo Integral de la Familia del estado y del municipio de Fresnillo, a la Comisión de Derechos Humanos del Estado y a las instancias gubernamentales federales, para que participen en los trabajos y en el ámbito de su competencia, coadyuven en la atención y solución de la problemática que enfrentan los jornaleros y sus familias, que se asientan temporalmente en las comunidades agrícolas del municipio de Fresnillo.
La iniciativa fue presentada por la diputada Susana Rodríguez Márquez y el diputado Javier Torres Rodríguez, y busca que se atienda integralmente a los trabajadores del campo y sus familias, en las comunidades “Río Florido”, Ramón López Velarde (Toribio), San José de Lourdes, Río Frío, El Salto, San Cristóbal, Emancipación, José María Morelos y Francisco I. Madero, del municipio de Fresnillo, que de diferentes lugares del territorio nacional, son trasladados a estas comunidades del estado, a desarrollar por temporada, actividades agrícolas.
Uno de los problemas de subsistencia a los que se enfrentan en nuestro país y en Zacatecas familias campesinas, que por necesidades económicas básicas se ven en la imperiosa necesidad de migrar a las zonas o regiones del país a trabajar jornadas extenuantes, es la de ser contratados, para desarrollar actividades de siembra, recolección, envase, empaque y en ocasiones su comercialización de diferentes productos del campo, sujetando a sus familias a un flujo migratorio anual, en el cual las mujeres y niños también tienen que “rendir” la misma jornada laboral, no así las mismas percepciones económicas.
Se obliga a los niños a abandonar la escuela y se les expone a contraer enfermedades gastrointestinales que merman su crecimiento normal y la posibilidad de aprender a leer y escribir, además de exponerlos a los elevados índices de violencia, a la extorsión, al abuso laboral y físico de patrones que no conocen, de capataces que los golpean y de padres que les exigen un trabajo de adulto, además de la violencia que organizaciones criminales ejercen en esas zonas.
Bodegas, galeras, corrales, patios y en ocasiones potreros, son los lugares de pernocta y de consumo de alimentos; desechos al aire libre, agua de arroyos, promiscuidad; exceso en el consumo de alcohol, promiscuidad y violencia, es parte de lo que se vive en estas regiones, al estilo de las favelas o de los cinturones de miseria.
Hay antecedentes de esfuerzos institucionales para “asegurar y comprometer” a los contratistas, a los dueños de las plantaciones, de las cosechas o de las tierras, incluso para el levantamiento de censos reales de jornaleros en activo, de mujeres y niños; sin embargo estos patrones, por medio de terceros, de choferes o encargados, no asumen una responsabilidad en los casos de accidentes laborales, accidentes viales, agresiones físicas y enfermedades; son patrones que se mantienen omisos a una declaración de obligaciones fiscales; omisos a una declaración del o de los vehículos de carga que utilizan para estos traslados, no tienen una bitácora de rutas por carreteras y caminos, como tampoco un registro confiable acerca del número de personas que transportan y de las condiciones de seguridad con las que lo hacen.
Por otra parte, en los jornaleros subsiste el temor, de la amenaza o el abandono de aquel o aquellos que se atreven a dar información o hacer señalamientos, presentar quejas o denuncias.
Estos trabajadores y sus familias viven una situación crítica de insalubridad e inseguridad que requieren de atención inmediata, principalmente los niños que en esta condición de vulnerabilidad, los hace presa fácil de intereses ajenos al trabajo que desempeñan sus padres.
Buscan mecanismos para que no se empleen a menores en trabajos agrícolas
FRESNILLO, Zacatecas. “Evitaremos que se utilicen a menores de edad en tareas agrícolas porque eso está prohibido, está penado y tratamos de convencer a los patrones que no empleen niños en esas tareas”, declaró Adolfo Yáñez Rodríguez, delegado federal de la Secretaria de Trabajo y Previsión Social en Zacatecas.
Se prevé que a la comunidad de Río Florido lleguen tres mil 500 niños de padres jornaleros, “para lo que tenemos considerada una mayor supervisión de parte de la Delegación Federal del Trabajo y de la Dirección de Trabajo y Previsión Social de Gobierno del Estado, para evitar que se utilicen a menores de edad en tareas agrícolas”, dijo el funcionario federal.
Reconoció que el contrato de menores para las labores de campo es una práctica que se presenta “y precisamente en base a esa práctica tenemos que ser nosotros más cuidadosos para proteger a esos niños”, señaló.
Aclaró que no está sujeto a que los papás otorguen o no la autorización para que los menores trabajen, “aquí quien lo haga estará violentando la ley, en este caso el patrón y trataremos de persuadir a los padres de familia para que eviten esa práctica, que se ha venido presentando tanto en Río Florido como en San José de Lourdes”.
Finalmente, comentó que se habrán de sumar esfuerzos con el Director de Previsión Social del Gobierno del Estado, “con el personal de inspección así como también con el personal de inspección nuestro, incluyéndome -dijo-, habremos de constituirnos en los campos agrícolas para evitar esta práctica”.
Fuente: JUAN CASTRO Y SERVANDO BURCIAGA/EL SOL DE ZACATECAS