Chetumal.- Dentro del presupuesto de cada año, se incluye un instrumento de política presupuestaria para atender las obligaciones del Gobierno Federal, cuyas asignaciones no corresponden al gasto directo de las Secretarías o sus entidades.
Este instrumento es conocido como Provisiones salariales y económicas o Ramo 23, el cual tiene como uno de sus objetivos otorgar recursos a entidades federativas y municipios a través de fondos específicos.
En total para el 2018, la Cámara de Diputados aprobó 156 mil 463 millones 239 mil 818 pesos, y para el ejercicio 2019 fueron aprobados 112 mil 996 millones 657 mil 654 pesos, dando como resultado 43 mil 466 millones 582 mil 164 de pesos menos en comparación al actual ejercicio.
La propuesta del recorte al Ramo 23 por 43 mil 466 millones de pesos para el próximo año perjudicará a las finanzas estatales, así lo consideran especialistas, quienes añadieron que es preferible regular los programas que carecen de reglas de operación. Esta medida afectará a los estados más endeudados y que tienen problemas con la recaudación de impuestos.
Por su parte José Luis de la Cruz Gallegos, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (Idic), reconoció que ya era necesario un cambio para el Ramo 23, puesto que no se sabe el funcionamiento de las reglas de operación, específicamente en la forma de asignación.
“Siempre se ha desconocido el cómo se decide qué estado debe recibir más recursos, además de que no todos los fondos tenían esclarecido su método de operación.
De inicio esto es un cambio, con estas modificaciones se está dando una transformación en el padrón de gastos de los estados, pero he de reconocer que una reducción tan drástica provoca incertidumbre”, indicó.
Y es que en los últimos años el padrón de gastos de los estados se apoyaba en el Ramo 23, que les auguraba liquidar pendientes de infraestructura, así como salariales, por lo que con este “cambio” los estados han pegado el grito en el cielo.