En un lapso de tan solo 2 años, los aproximadamente 4,500 ganaderos que radican en Quintana Roo perdieron 4 de los 5 programas con los que el gobierno federal apoyaba al sector, dejándolo prácticamente en ceros y sin intenciones de revertir la situación.
Programas como el seguro catastrófico, y concurrencia son de los que más afectaron a los productores de este ramo, pues con estos se recibían estímulos para poder gestionar la compra de maquinaria e infraestructura que ayude a proporcionar mejores animales.
El único programa que se mantiene al momento es el de sanidades, mismo que permite a los ganaderos comercializar dentro del estado y en otros países, y el cual es clave en estos momentos para la recuperación del sector.En lo que va de la gestión federal, solo se ha implementado un fallido programa denominado “Crédito Ganadero a la Palabra2 el cual no rindió los frutos esperados y que, tras la llegada de la pandemia, se removió y no volvió a ser activado.
Con información de: Carlos Castillo