“¡Hola!, me podrías prestar tu credencial, es para apoyar a un partido, si aceptas te pueden dar…”, durante estas fechas en las que las campañas están por arrancar, cuantas veces no hemos recibido mensajes como este e inclusive llamadas de amigos, conocidos, o inclusive de extraños.
Y es que varios actores políticos, promoventes del voto, paleros, acarreadores o como usted decida llamarlos, se ponen a “operar” en favor de un partido o inclusive de varios, pidiendo credenciales para “asegurar” votantes.
A mucha gente le gusta esta “dinámica” y accede a “compartir” su INE con uno o con diferentes actores de partidos políticos, y es que ya sabemos que prometen ya sea una remuneración económica, o algún otro “souvenir”, ahorita para los partidos será temporada de vacas gordas, y este tipo de actos estará presente en todo Quintana Roo.
Pero esta milenaria “estrategia” ¿en verdad funciona?, ¿cómo asegura el partido que la persona que “comparte” su INE en verdad votara por él y/o sus candidatos?
Eso nada lo puede garantizar ¿no?, pues el voto es “libre y secreto” o al menos eso es lo que se sigue pensando.