WASHINGTON, EU, (AFP).- El Ejército de Estados Unidos, el más poderosos del mundo, debe rever su organización para responder de mejor manera a amenazas de magnitud mundial como el grupo Estado Islámico (EI), dijo el martes el secretario de Defensa Ashton Carter.
Carter propuso revisar la ley Goldwater Nichols, adoptada hace 30 años, que estructura la organización del Ejército, integrado por unos 1,3 millones de soldados, y sus relaciones con el poder político.
La nueva organización preconizada por el jerarca apunta a reforzar la influencia del jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas frente a los poderosos comandos regionales (Medio Oriente, Asia Pacífico, Europa…).
El combate contra el EI demostró que “los comandos de Medio Oriente, Europa, África y de las Operaciones Especiales deberían coordinar más que nunca sus esfuerzos”, estimó Carter en un discurso pronunciado ante el CSIS, un centro de estudios de Washington.
Estos grandes comandos, cuyos jefes son a menudo comparados a verdaderos procónsules, constarían de menor cantidad de generales cuatro estrellas, que serían remplazados por generales tres estrellas.
Competencias como la logística, la inteligencia y la planificación serían compartidas entre los comandos regionales y el Estado Mayor, para eliminar las superposiciones.
El jefe del Estado Mayor Conjunto tendrá además la potestad de hacer recomendaciones a la hora de discutir los fondos a otorgar a los diferentes comandos.