Estados Unidos, emerge como importante paraíso fiscal al lado de Suiza, Islas Caimán y Panamá
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hace 10 añosen
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WASHINGTON, EU/CIUDAD DE PANAMA (AP/AFP/EFE).- Estados Unidos castiga y acosa a países que ayudan a magnates de la droga e inversionistas multimillonarios a ocultar su dinero a recaudadores de impuestos, pero críticos dicen que debería mirar más en casa.
El país mismo está emergiendo como un importante paraíso fiscal al lado de naciones como Suiza, Islas Caimán y Panamá, dicen quienes buscan que se reforme el sistema tributario internacional. Estados como Delaware, Nevada, South Dakota y Wyoming, en particular, están compitiendo entre sí para proporcionar a extranjeros la confidencialidad que tanto desean.
La apertura de Estados Unidos a evasores fiscales extranjeros está ocurriendo bajo una nueva investigación luego de la filtración esta semana de 11,5 millones de documentos confidenciales de un despacho de abogados panameño.
Los Documentos de Panamá muestran la manera en que algunas de las personas más ricas del mundo ocultan activos en compañías “offshore” creadas en paraísos fiscales para evitar pago de impuestos.
El grupo de John Christensen, director ejecutivo de Tax Justice Network (Red de Justicia Fiscal), el cual hace campaña para que se apliquen medidas de fuerza globales a evasores de impuestos, dice que Estados Unidos ocupa el tercer lugar del mundo en confidencialidad financiera, después de Suiza y Hong Kong, pero por encima de paraísos fiscales connotados como Islas Caimán y Luxemburgo.
Bajo una ley de 2010, aprobada después de que se supo que el banco suizo UBS ayudó a miles de estadounidenses a evadir impuestos de su nación, Estados Unidos exige que bancos y otras instituciones financieras revelen información de estadounidenses en el extranjero para asegurar que paguen sus impuestos estadounidenses. Pero Estados Unidos no regresará el favor automáticamente.
Más de 90 países han firmado un acuerdo de compartimiento de información de 2014 establecido por la Organización para Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE); Estados Unidos está entre las pocas naciones que no lo han hecho.
Los bancos estadounidenses ni siquiera recopilan el tipo de información que necesitarían países extranjeros para identificar a evasores fiscales.
“Los intercesores bancarios se han resistido a cambios en la ley que permitiría mayor compartimiento de datos”, dijo Peter Cotorceanu, un abogado residente en Suiza que se especializa en banca privada.
En un reporte emitido el año pasado, el grupo Tax Justice Network se quejó que “el enfoque independiente de Washington arriesga abrir un hueco enorme en los esfuerzos internacionales para combatir evasión fiscal lavado de dinero y delito financiero”.
Señaló que élites extranjeras “han utilizado Estados Uidos como pozo para (ocultar) riqueza saqueada”.
Pascal Saint-Amans, director del Centro para Política Fiscal y Administración e la OCDE, dijo que a menudo Estados Unidos revela información a otras acciones si es solicitada; pero eso significa que esos países pueden obtener detalles únicamente sobre quienes ya son sospechosos de evasión fiscal.
Christensen dijo que bancos suizos reportan que “muchos de sus clientes evasores fiscales están hablando de mudarse a Estados Unidos”. “Uno va a Suiza, y eso es de lo que están hablando”.
Ventana a la “corrupción legal”
Los “Papeles de Panamá” son una ventana a la “corrupción legal” en el mundo y probablemente generarán más reformas contra la evasión fiscal, pero también “nuevos atajos” para mantener el secretismo sobre el patrimonio de los más poderosos, dijo una de las principales investigadoras de las filtraciones.
En una entrevista con Efe, la periodista argentina Marina Walker, subdirectora del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, en inglés), conversó sobre el trabajo que ella coordinó desde ese grupo independiente y que supone “probablemente la mayor filtración” en la historia del periodismo de datos.
“Es realmente una ventana muy inusual y muy amplia por la que se puede mirar un mundo secreto”, opinó Walker, que trabajó junto a periodistas de más de cien medios para revisar y publicar los 11,5 millones de documentos que componen los papeles de Panamá.
Esos archivos filtrados del bufete panameño Mossack Fonseca, especializado en la gestión de capitales en paraísos fiscales, arrojan luz sobre “la corrupción legal que existe en muchos lugares en el mundo” y, en gran medida, el escándalo está en el hecho de que esas prácticas opacas estén permitidas, opinó la periodista.
Queda bastante por publicar
“Es verdad que no toda empresa offshore (inscrita en un paraíso fiscal) se crea con el fin de quebrantar la ley, pero sí vemos que no hay acto de corrupción importante en el mundo que no tenga un elemento offshore”, sostuvo Walker.
A la editora del proyecto le llamó la atención la respuesta de Mossack Fonseca, que defendió “que ellos solo crean compañías”, cuando su investigación “ha demostrado que hacen mucho más”.
“Ellos se involucran con sus clientes, proactivamente les aconsejan formas de esconder dinero, formas de eludir impuestos. En algunos caso que han llegado a la corte han activamente ayudado a las personas involucradas a proteger ss patrimonios y les han hecho la vía difícil a muchos fiscales”, aseguró.
“Esto de que solo crean compañías me suena mucho al argumento que usaban las tabacaleras cuando decían ‘nosotros hacemos los cigarrillos y no tenemos la culpa de que la gente los fume’”, dijo.
“Y ese argumento se cayó y hoy en día las tabacaleras se han tenido que hacer cargo de que sus cigarrillos matan gente y que tienen que hacer algo al respecto. Y yo creo que, a su turno, le tocará algo similar a la industria offshore”, agregó.
“Creo que es importante que los políticos den sus explicaciones y que sean honestos de por qué eligieron usar un lugar tan poco transparente para hacer sus negocios”, añadió.
El presidente argentino, Mauricio Macri, ya “ha dado sus explicaciones” sobre su vinculación con una empresa inscrita en un paraíso fiscal y ahora corresponde “a la opinión pública y a los órganos de contralor (decidir) si hay un nuevo capítulo”.
“Lo que nosotros teníamos lo hemos publicado, no era demasiado, no había gran cantidad o riqueza de información en lo que respecta a esa empresa a la que estaba asociado el presidente Macri”, afirmó.
El equipo de ICIJ, en el que trabajan medios de “la mayoría de los países de América Latina”, se está reforzando con nuevos periodistas, entre ellos los de la agencia estadounidense McClatchy, que prepara varias revelaciones sobre EU pero por ahora no ha encontrado conexiones con políticos “de alto perfil” en este país.
“Todavía queda bastante por publicar, estamos recién empezando”, concluyó Marina Walker.
Talón de Aquiles
Desenmascaradas por los “Panama Papers”, las sociedades “offshore” no solamente permiten colocar discretamente fondos en paraísos fiscales: ofrecen también un medio sin igual para evadir las sanciones económicas internacionales.
“Están concebidas para esconderse y en consecuencia pueden también ser utilizadas tanto para burlar embargos como para la evasión fiscal o el blanqueo de dinero”, dijo a la AFP Pascal Saint-Amans, jefe de la lucha contra los paraísos fiscales de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).
Esas empresas de pantalla cultivan de hecho la obsesión por el secreto.
Disimulando el nombre de su beneficiario real detrás de estructuras de fachada y testaferros, borran las pistas y desafían a los Estados que buscan hacer respetar sus listas negras financieras.
“Son estructuras anónimas de las cuales nadie sabe si son controladas por personas o empresas que son objeto de sanciones. Es un verdadero problema”, declaró Liz Confalone, de la organización Global Financial Integrity.
El tema es particularmente sensible en Estados Unidos, cuya fuerza diplomática para hacer respetar embargos se basa principalmente en un arsenal de sanciones que prohíben toda transacción financiera con ciertos países (Irán, Corea del Norte, Cuba…) y congelan los activos de individuos o empresas relacionadas con ellos.
Varias empresas, entre ellas el banco francés BNP Paribas, fueron duramente sancionadas en 2014 por violar esos embargos. Pero ello no ha disuadido a otros de intentarlo, usando la opacidad financiera.
Según la BBC, 33 particulares y empresas con sede en Irán, Zimbabwe o Corea del Norte que eran blanco de sanciones del Tesoro estadounidense, recurrieron para ello a los servicios del estudio panameño Mossack Fonseca, de donde se filtraron los “Panama Papers”.
Situación paradójica
Estados Unidos se encuentra en una situación paradójica. Si bien el país defiende la transparencia financiera, varios estados de la Unión, con Delaware a la cabeza, permiten a un ciudadano extranjero crear una sociedad, ocultando la identidad de su beneficiario real.
Muy criticada, esta opacidad es tal que según Saint-Amans, agentes extranjeros podrían eludir sanciones usando una sociedad constituida en Estados Unidos. “Es la paradoja del país”, resumió.
El Tesoro estadounidense anunció sin embargo el miércoles, que someterá “próximamente” una nueva norma para obligar a identificar al beneficiario extranjero de una sociedad.
“El IRS (oficina fiscal de EU, NOTA DE LA REDACION) estará mejor equipado para garantizar que esas estructuras no faciliten la evasión fiscal”, afirmó un portavoz del organismo, que admitió que es necesaria una ley para resolver el problema.
Fuente: Por Esto!
