BLANCA FLOR, BACALAR.- Más de 22 comunidades apicultoras del sur de Quintana Roo enfrentan un fenómeno insólito que nunca antes habían visto en la región, el cual amenaza con tirar abajo la producción de miel proyectada para este año.
Se trata de una alta mortandad de la población de colmenas que es atribuida a los efectos del cambio climático que trajo consigo una serie de frentes fríos que azotaron la región durante los primeros meses de este 2016.
Así lo dio a conocer a POR ESTO! de Quintana Roo el presidente administrativo de la Sociedad Productora Rural (SPR) Kabi Habin, Agustín Tun Uh, quien detalló que de las 200 toneladas de miel orgánica proyectadas para este año sólo han logrado acopiar cerca de 20 toneladas.
“El problema aquí es que para finales de mayo o principios de junio es cuando se termina la temporada de cosecha de la miel, y al ritmo que vamos pensamos que ni siquiera lograremos las 100 toneladas, que es la mitad de nuestra meta propuesta para este 2016”, comentó Tun Uh.
La SPR Kabi Habin agrupa a 22 ejidos apicultores del sur de Quintana Roo, principalmente del municipio de Bacalar, los cuales enfrentaron el problema de alta mortandad de la población de colmenas.
“Somos 140 socios que hemos declarado situación de emergencia ante la alta mortandad de las abejas, ya que es un fenómeno que hemos calificado como insólito porque nunca antes lo habíamos padecido ni visto en la región, es primera vez desde la existencia de Kabi Habin, hace 20 años, que no nos ha pegado un fenómeno de esta magnitud”, refirió Tun Uh.
El entrevistado señaló que de acuerdo con lo que han observado, esta problemática pudo haber sido causada por los efectos del cambio climático, los cuales trajeron una serie de frentes fríos que azotaron la región durante los primeros meses del año.
Indicó que “en un principio no tuvimos floración, porque toda ésta quedó congelada por las bajas temperaturas, y junto con ello vino la pérdida de nuestras abejas que se fueron muriendo igual por el frío. Ahora ya hay floración, pero lo que no tenemos son abejas, y por eso nuestro acopio de miel está avanzando muy lentamente”.
Tun Uh sostuvo que a raíz de la alta mortandad de las abejas es que una buena parte de sus colmenas se convirtieron en núcleos o cámaras de cría, que es la base inicial para formar una colmena, y que únicamente se enfoca en la reproducción de la población, mas no sirve para la producción de miel.
“El año pasado contabilizamos 5 mil 500 colmenas entre nuestros 140 socios, sin embargo, calculamos que para este año reduciremos considerablemente esta cifra porque muchas de nuestras colmenas se han perdido y nos va a llevar tiempo recuperarlas”, detalló Tun Uh.
Por ser primera vez que padecen un problema de esta índole, el entrevistado dijo que únicamente les queda evaluar las pérdidas y planear una estrategia para implementar a futuro, la cual les sirva para prever y evitar los mayores daños posibles en una próxima vez.
“Ya dimos por perdida la cosecha proyectada para este año, y ahora en lo que nos enfocaremos será en recuperar la población de nuestras colmenas y también en hacer un análisis de este fenómeno y sus daños, para que cuando vuelva a ocurrir ya sepamos qué hacer y cómo protegernos”, expresó Tun Uh.
La SPR Kabi-Habin no es la única agrupación de apicultores del sur de Quintana Roo que ha sido impactada por este problema, pues también existen otros grupos melíferos y de apicultores independientes que están enfrentando una baja producción a raíz de la pérdida de sus colmenas.
También fue entrevistado Armando Jesús Dzib, socio de la agrupación Tabcab, quien dijo que también en su comunidad han sufrido de una alta mortandad de abejas, lo cual ha llevado a que la producción de miel se encuentre por los suelos.
“La cosecha de miel anda muy mal. Existen muchos apicultores del poblado que ni siquiera han hecho limpieza, que viene siendo como una cosecha previa antes de iniciar con la cosecha fuerte, pero como perdimos gran parte de la población de abejas, pues esto no se ha podido hacer, y hay quienes dejaron el acopio de este año para dedicarse a salvar sus colmenas”, concluyó Armando Jesús Dzib.
Esta situación pone en jaque la economía de las familias de apicultores de la zona, pues éstos basan su principal fuente de sustento en el acopio y venta de la miel, y por tanto, al no tener producción tampoco tendrán ingresos con los cuales mantenerse este año.
Fuente: Por Esto! Por Gabriel E. Manzanilla