CHETUMAL.- Ante la carencia de un vehículo de gran capacidad para el traslado de los residuos generados en la Costa Maya, es inviable operar el Basurero Intermunicipal, reconoció el presidente de Othón P. Blanco, Eduardo Espinosa Abuxapqui.
Lo anterior porque dentro del proyecto no se planteó la unidad de traslado del material y el gobierno municipal no tiene los recursos para adquirirlo. Aunque se trata de una obra que beneficiaría a las comunidades del norte de Bacalar y la Costa Maya, la planeación no fue la adecuada para que fuera funcional, y a un año de estar concluido no ha sido entregada a los ayuntamientos.
Entrevistado al respecto, el alcalde capitalino reconoció: “Ni Bacalar lo utiliza, ni Majahual lo utiliza, es una buena aportación, pero se necesita una unidad para la transferencia de la basura”.
Ésto porque Majahual cuenta con un camión recolector, pero la comunidad turística se encuentra a 50 kilómetros, por lo que hacer un recorrido diario es incosteable para el gobierno municipal por el combustible y desgaste de la unidad.
“Si nos apoyan con una unidad de transferencia, inmediatamente lo ponemos en operación”, dijo el presidente municipal al explicar que una unidad de transferencia sería una góndola que acopie en Majahual por una semana la basura para posteriormente trasladarla al basurero y así evitar el desgaste de la unidad recolectora.
Espinosa Abuxapqui externó que no se necesita una unidad nueva, sino una funcional, por lo que esperan la voluntad de otros órdenes de gobierno para obtenerla. En caso de que persista esta problemática, dijo que se buscará la manera de conseguirla para resolver este asunto.
Cabe mencionar que el basurero intermunicipal Othón P. Blanco-Bacalar es una obra terminada desde hace un año, que está ubicada sobre la carretera Cafetal – Majahual.
En este basurero se invirtieron más de 9 millones de pesos, y consta de una celda de residuos de 6 mil 400 metros cuadrados, con una laguna de lixiviados de mil 200 metros cuadrados, y una profundidad de metro y medio, cubierta con una capa geotextil para proteger una geomembrana de 1.5 milímetros de espesor.
Fuente: Por Esto! Por Miguel Ángel Fernández