«Dicen que donde manda capitán, no gobierna marinero»
Ayer por la noche, a la directora del Albergue Estudiantil de Desarrollo Rural, mejor conocido como “La Casa del Campesino, Guadalupe Rosado Pat, se le notifica mediante un oficio emitido por la SEDARU, que sería cambiada de adscripción dentro de la dependencia, situación que le cayó como balde de agua fría.
Un grupo de trabajadores de SEDARU, llegaron a las instalaciones de este albergue, unos para notificar y otros para inspeccionar como recibirían las instalaciones del edificio, se reunió a los alumnos y enfrente de todos se hizo la notificación del cambio de la Sra. Lupita.
Cabe mencionar que el albergue fue fundado por la señora Guadalupe Rosado en conjunto con otros voluntarios, durante la administración del ex gobernador Mario Villanueva Madrid, el cual también obtuvo el edificio que está a nombre de gobierno del estado.
En el oficio se le solicita a la directora, iniciar el proceso de entrega-recepción de la administración del albergue, situación que para la señora Lupita es inconcebible, pues asegura que después de haber trabajado y levantado el albergue, ahora es muy fácil quitarle la dirección, y se mantiene firme en que no se saldrá de ahí, y la única posible manera es que el gobernador Carlos Joaquín hable con ella.
Pero ante esta situación se ha especulado mucho y han surgido un sin fin de comentarios y versiones referentes ante este hecho, así que antes que nada hay que dejar unas cosas en claro, en primer lugar la directora no ha sido despedida, únicamente será asignada a otra área en la cual podrá seguir desempeñándose con su mismo sueldo y mismo nivel de directora pero ahora de un área diferente.
El albergue entrará en una etapa de cambios para su beneficio y el de los jóvenes, ya que se pretende que cuente con una personalidad jurídica propia con la facultad de solicitar recursos y apoyos necesarios para su funcionamiento, y deje de estar dependiendo de lo poco o mucho, que pueden darle las dependencias de gobierno.
Cabe mencionar que actualmente el albergue recibe por parte del gobierno del estado la cantidad de 54 mil pesos mensuales, de igual manera recibe apoyos por parte de la CDI, además de recibir una cantidad etiquetada como becas del cual no se tiene el monto, pues ese acuerdo es personal entre la dirección del albergue y la dependencia.
Lo que sí paisas, ¿No les parece que hay algo extraño en la rotunda negativa de la directora del albergue, sobre el dejar su cargo?, pues por ahí dicen que quien nada debe nada teme, y si su compromiso es el de servir, aún podrá hacerlo en la nueva encomienda que se le otorgue.
Claro que es entendible que no ha de ser fácil, el separarse de un cargo por el cual se ha trabajado mucho y por un largo tiempo, pero también es bien sabido que todo cambio es bueno, y que la vida depende de ciclos, y el de la señora Lupita en el albergue ha terminado, pero otro, está por comenzar, entonces debería entregar todo en orden, y retirarse con la frente en alto por los logros que se obtuvieron en el albergue durante su administración.
Pero por la actitud que ha presentado la directora, y su negativa a separarse de la Casa del Campesino, todo pareciera indicar que existe algo por ahí, que tal vez no quiera que saliera a la luz.
Tendremos que ver que es lo que sucede en este caso, pues al entregarse el informe de la dirección y el manejo de los recursos, ahí se podrá ver que tan beneficiado está el albergue o el bolsillo de otras personas.
Es importante mencionar que se ha manifestado que todos los cambios que se realicen, no afectaran en absoluto a los jóvenes y que por el contrario se buscaran mejoras para su beneficio.
El paisa