Chetumal.- Imágenes aéreas muestran que se mantiene la contaminación de la sabana de Chetumal, problema ignorado por autoridades ambientales a pesar del riesgo para la salud pública de la gran cantidad de familias que viven en la periferia de este cuerpo de agua.
Cabe mencionar que la sabana está conectada con los manglares de Bacalar y de la Bahía de Chetumal Santuario del Manatí, pero a pesar de ser parte de un gran ecosistema que se debe de conservar, no se ven acciones para contrarrestar el claro avance de la contaminación.
La construcción de puentes para el acceso a colonias, como Nuevo Progreso y Mártires Antorchistas, desde hace alguno años, generó un grave problema ecológico que ha sido ignorado por las autoridades.
Desde el aire se notan claramente tres tonalidades en el agua de la sabana, ya que en una sección se observan aguas turbias; en tanto que por el lado de la colonia Los Monos hay aguas claras y con menor contaminación.
El crecimiento urbano irregular que se registra en el norte de la ciudad ha propiciado que gradual, y sistemáticamente, se rellene con escombro parte de la sabana de Chetumal de manera ilegal, ocasionando así que el cuerpo de agua se encuentra en la actualidad dividido en tres partes por caminos ilegalmente construidos que la atraviesan, los cuales a su vez cortan el flujo natural del agua.
Por la falta de vigilancia de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y de Protección Civil, sobre el camino y casi dentro del agua se construyen endebles viviendas, habitadas por familias humildes que viven en una zona considerada de alto riesgo.
El Gobierno de Quintana Roo ha realizado obras eléctricas y de pavimentación en las colonias Fraternidad y Mártires Antorchistas, sin tomar en cuenta el problema de contaminación.
Sin embargo, la actual administración no ha anunciado acciones para la conservación o para revertir el daño ecológico ocasionado a la sabana de la capital, por lo que el problema persistirá.
Cabe mencionar que la sabana tiene una longitud de 15 kilómetros; desde el norte recorre las colindancias de la mitad de Chetumal. En la parte más ancha tiene 300 metros, aunque en algunas partes llega hasta 100 metros, y la parte más profunda es de 4 metros.