Chetumal.- Sabemos que existe un sin número de mujeres, las amas de casa, las emprendedoras, las aguerridas, las que son padre y madre a la vez, pero, hay unas mujeres que realmente merecen no solo el reconocimiento, sino también el apoyo, las mujeres del campo, aquellas mujeres que la sociedad ha marcado como las más calladas, pero creemos que tal vez, el estar tan cerca de la naturaleza les ha dado el don de poder expresarse mucho mejor con actos y no con palabras.
Y es que estas guerreras, salen adelante, trabajando de sol a sol, cultivando sus tierras, criando a sus animales, cuidando todo con mucho amor, porque de ello depende el tener una buena cosecha o una buena productividad de sus animales y al mismo tiempo, de ello depende el sustento de su familia, si cuentan con un esposo la cosa es un tanto más fácil, pero si son de aquellas madres que juegan el papel de ambos padres la situación se hace más difícil, la lucha y el trabajo se multiplican al doble, esas jornadas bajo el sol se vuelven más duras y largas, pero no hay nada de una “mujer” no haga por mantener el sustento y la armonía de su hogar.
Tal es el caso de doña Norma de dios Hernández, habitante de la comunidad de Morocoy, y presidenta del grupo de hortaliceras de Dzibanché. Doña norma nos platica que todos los días emplea su tiempo en el cultivo de hortalizas como, el cilantro, rábano, cebollín, berenjena, acelga, hierbabuena y calabacitas, cultivos por los cuales trabaja para que tengan una buena calidad para poder comercializarlos y con ello apoyar en el sustento familiar hortalicera cilantro rábano cilantro cebollín berenjena.
Nos platica que actualmente la siembra no es tan fácil, pero que se mantiene con la guardia arriba para seguir cultivando en los 200 metros de tierra que tiene para trabajar.
De igual manera comenta que el trabajar largas jornadas bajo el sol no es nada cómodo, además de que puede repercutir en su salud, por lo que tanto ella como otras mujeres hortaliceras solicitan a las autoridades competentes apoyo en maya sombra para poder cubrir toda su área de trabajo, pues señala que ha recibido apoyo por parte de la Sedesol pero solo le otorgaron 19 metros de maya cuando el área total es de 200 metros.
Todas las mujeres son tan diferentes pero a la vez muy iguales, sin importar a lo que se dediquen o si son madres o no, todas son “mujeres”, todas han luchado por que sus capacidades sean reconocidas y ellas sean incluidas en el mundo actual, como lo que son “seres muy capaces”, y su lucha continúa día a día y poco a poco ha ido generando grandes cambios en lo laboral y social, por ello hoy que es el Día Internacional de la Mujer Rural, bueno no solo hoy, sino todos los días vale la pena reconocerlas, por su ardua labor.