Chetumal.- Desde hace 7 meses, se abandonaron los trabajos de extracción de la lechuga acuática de la sabana, del cuerpo de agua ubicado en la parte posterior de la capital de Quintana Roo.
Se trata de una planta ajena al cuerpo lagunar, la cual impide la luz y oxígeno, que es vital para la fauna del sitio.
Aun cuando la investigadora del Ecosur, Mirna Valdéz Hernández, señaló que esta “lechuga” es una especie ajena al ecosistema, es decir, es una planta invasora, y el tapete que ha formado impide la fotosíntesis y oxigenación de la sabana, por lo que condena a la fauna del cuerpo de agua a la muerte; sin embargo, el asunto se mantiene sin acciones por parte de las autoridades estatales y municipales.
El problema ya tiene más de un año, sin que las autoridades retiren esta planta invasora.
Y aunque por unos días, autoridades de los tres niveles realizaron una prueba del retiro de la planta, no se logró un avance significativo, y han transcurrido siete meses desde entonces, lo que presume se ha dejado para el año venidero este problema ecológico.
Las mismas autoridades del estado han manifestado que de no retirar estas plantas, la zona se convertiría en una ciénaga, incluso secaría la sabana, dejando a las especies marinas desprotegidas, lo que las llevaría a la muerte.
No obstante, no se ha anunciado una acción para retirar la lechuga acuática en el corto plazo, aun cuando se analizaba la posibilidad de rentar barcazas especializadas para retirar lirios acuáticos.