El diputado local Chema Chacón, conocido más por su buen diente que por su trabajo legislativo, vuelve a dar de qué hablar. Y como siempre, no por alguna iniciativa o gestión importante (eso pareciera imposible), sino porque no puso en evidencia que “no tiene dinero” para comprar sillas para su casa de gestión en la zona maya, y parece que por ello ha tenido que pedirle patrocinio a una conocida marca refresquera.
Y es que claro, gastar en mobiliario para servir a la gente no entra en su presupuesto, prefiere gastar en viajes y otros lujitos.
En comida quizá solo un poco, porque en sus “visitas de trabajo” se la pasa come y come ah pero eso si, muy seguramente “de gorra” por qué aunque no ayude a la gente bien que les recibe los manjares que le preparan.
Que no se nos olvide como este personaje juraba que iba a velar por el bienestar de los pueblos originarios, pero todo quedó en palabrería barata pues ya es su segundo paso consecutivo por el congreso local, y lo único que ha hecho es seguir velando por su cartera y su estómago, porque de trabajo certero “ni maíz, palomas”.
Chema Chacón ha demostrado ser un legislador con ausencia de compromiso y de resultados reales, pero eso sí, “gracias” a quienes se lo permitieron Chema sigue m