GONZÁLEZ ORTEGA, OPB.- El saqueo del presupuesto para caminos destinado a Quintana Roo sigue realizándose descaradamente en el área de Conservación Carretera de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).
La empresa foránea Precova nuevamente es favorecida por el Centro SCT a cargo de Francisco Elizondo Garrido para realizar obras millonarias que, evidentemente, no cumplen con los estándares de calidad en la carretera Chetumal – Escárcega.
A simple vista se observa una deplorable imagen de la importante vía federal a la que se le aplica un riego de mezcla asfáltica, al parecer por debajo del grosor que debería tener, en el que abunda la gravilla suelta.
En el transcurso del 2015 empresarios locales denunciaron pésimos trabajos a la salida de la ciudad de Chetumal, por la avenida Álvaro Obregón, los cuales fueron realizados por la empresa Precova de la Ciudad de México, que además de obtener un contrato millonario trae su propia mezcla asfáltica con fibra de vidrio, evitando adquirir los insumos en empresas locales.
No obstante lo anterior, actualmente la empresa foránea trabaja en más de 10 kilómetros de la vía Chetumal – Escárcega, que pasa por comunidades como González Ortega y Nachi Cocom.
Lo anterior, a pesar de que aún el año pasado se ejercieron recursos federales para la reparación de la misma vía federal, por lo que todo parece indicar que sólo es una forma de gastar recursos del presupuesto carretero estatal en beneficio de la mafia de corrupción enquistada en el Centro SCT Quintana Roo, que únicamente beneficia a empresas de otros estados.
Cabe señalar que, a pesar de las irregularidades cometidas por las empresas que entregan trabajos de menor calidad en perjuicio de los miles de usuarios de las vías federales en Quintana Roo, la SCT las solapa mediante la Unidad de Servicios Técnicos a cargo de Felipe Puc Hernández, quien ha sido señalado de condicionar la certificación de obras a cambio de la obtención de cifras de cientos miles de pesos.
Cabe mencionar que constantemente las empresas constructoras han señalado a la SCT Quintana Roo, debido a que sistemáticamente pierden las licitaciones públicas, y en su mayoría las empresas foráneas son las que ganan esos contratos.
En una coyuntura económica adversa como la que se resiente en el sur de Quintana Roo, es sumamente preocupante que empresas foráneas estén ganando todas las licitaciones del Gobierno Federal y de otros órdenes, en detrimento de la iniciativa privada local.
Se está experimentando el hecho de que cada vez más empresas de origen foráneo son beneficiadas con la adjudicación de contratos en las licitaciones que realiza la dependencia federal en el Estado, incluyendo las que son “por invitación y adjudicación directa”.
Eso sucede mientras se señala al Centro SCT Quintana Roo de un saqueo del presupuesto federal, en el que están involucradas diversas áreas:a Subdirección de Obras, a cargo de Francisco Gómez Orozco; la Residencia General de Conservación de Carreteras, a cargo de Juan Ignacio Delgado Márquez; la Residencia General de Carreteras Federales, a cargo de Juan José Pulido Baños; y la Residencia General de Carreteras Alimentadoras, a cargo de Federico Arturo Moctezuma Morales, las cuales prácticamente deciden algunas de las licitaciones, reciben beneficios de las empresas constructoras y usan recursos de la SCT para uso personal.
Para validar las irregularidades de las empresas foráneas, la Unidad General de Servicios Técnicos, a cargo de Felipe Puc Hernández, se encarga de verificar la calidad de los trabajos en las carreteras; pero ésta, lejos de exponer las deficiencias, informa que todo está en perfecto estado, cuando las empresas no cumplen con los procedimientos, y la calidad que debe ser supervisada por los laboratorios se pasa por alto con la entrega de dádivas al titular del área.
De esta manera, es una red de complicidad donde los trabajos se realizan con presupuestos recortados por los “diezmos”, y terminan siendo aprobados como obras de calidad cuando definitivamente no lo son, y se ha demostrado con las grietas, trabajos incompletos, carpetas de menor altura y riego de sello en zonas donde no se necesita, entre otros.
Lo anterior ha empeorado desde la llegada de Francisco Elizondo Garrido como director general del Centro SCT Quintana Roo, quien ha asumido una actitud de complicidad y no ha emitido postura alguna ante las contundentes pruebas que ha aportado este medio informativo acerca de la corrupción que impera en la instancia federal.
Fuente: Por Esto!