FELIPE CARRILLO PUERTO.- Pese a que una menor procedente de la comunidad indígena de Uh-May presentaba una lesión en un ojo donde tenía incrustada una astilla de madera, tuvo que esperar casi dos horas para que la atendiera el médico de guardia, quien solamente se encontraba en plática con otros trabajadores, dejando a un lado a sus pacientes que también esperaban ser atendidos, señaló el padre de familia Leonardo Yeh Ku.
De acuerdo a información dada a conocer por el subdelegado de la comunidad indígena Uh-May, el mencionado, señaló que la tarde de ayer se registró un incidente en dicha localidad, cuando su menor hija al acudir a la cancha deportiva, para jugar futbol, en forma accidental se le incrustó en el ojo una astilla de madera, por lo que pedir el apoyo a la partida policial de la comunidad de X-Hazil Sur, para que pudieran trasladar a la hija al Hospital General de esta ciudad, para su atención médica.
Agregó el entrevistado que “llegamos al área de urgencias e hice los trámites necesarios para que mi hija pueda consultar con el médico de guardia, pero la espera fue larga, e incluso pasamos más de dos horas esperando para que nos pudieran atender, ya que la lesión que presentaba mi hija es en una zona vital, como son los ojos”.
Indicó que “estuvimos insistiendo para que pudieran atender a mi hija, que estaba viendo la lesión que presentaba en el ojo y que era urgente que lo atendieran, ya que no se trataba de una simple cortada en la mano que quizá pudiera esperar, sino era una lesión que tenía en órgano vital para el cuerpo”.
Comentó que “seguí insistiendo para que pudiera atender a mi hija, y los trabajadores del hospital que salían argumentaban que era cambio de turno, los médicos estaban reunidos, y que tenía que esperar, e incluso hasta se molestaban en que golpeaba constantemente la puerta para que atiendan a mi hija, pero si estoy viendo que mi menor pudiera perder la vista, y ellos no hacían nada para atenderla.
El entrevistado mencionó que luego de pasadas dos horas, y ya estaba molesto, y que se enteraron que denunciaría los hechos a la prensa, como arte de magia, salieron a buscar a mi hija para atenderla. E incluso había varias personas que llevaban más de dos horas esperando para que los pudieran atender, y ahí siguieron hasta que estas gentes del hospital, tuvieron ganas de trabajar y empezaron a brindar consultas.
Finalmente dijo que como autoridad y padre de familia, entendemos si están ocupados, con otros pacientes, pero también se debe de priorizar los casos, pero lo que no vamos a tolerar es que solamente, estén platicando y descuiden a las personas que acuden por una atención a su salud.
Fuente: Por Esto!