Chetumal.- Las lluvias recientes impiden que la quema y corte de caña de azúcar se efectúen en la ribera del río Hondo, situación que está retrasando la zafra 2017-2018 porque se llegó a 100 mil toneladas sin procesar.
Más de dos mil 500 cortadores de caña están sin trabajar debido a las condiciones climatológicas.
Cuando parecía que ya se restablecería la cosecha del presente ciclo, que mantenía sin ingresos a los cortadores de caña debido a las fallas en la fábrica de azúcar, ahora son las lluvias las que provocaron que se suspendieran los trabajos, por lo que se está buscando la manera de apoyar a los cortadores para que tengan ingresos para sus familias.
Por las fallas que tuvo la fábrica en el primer mes de molienda se perdió más del 20 por ciento de la mano de obra que viene de estados vecinos, como Chiapas, Campeche y Tabasco, ya que los hombres decidieron regresar a sus lugares de origen al estar percibiendo menos de 50 pesos diarios.
Sin embargo, se les está entregando un apoyo emergente a los cortadores con familia que habitan en las galeras, con cantidades de 80 y cien pesos como pago por la limpieza de las galeras y el chapeo básicamente del lugar donde viven.
El presidente de la Asociación Civil de Productores de Caña de Azúcar de la Ribera del Río Hondo, afiliados a la CNPR, Benjamín Gutiérrez Reyes, señaló que esperan que pase el mal tiempo para reiniciar con los trabajos en la zafra.
Por su parte, los cortadores señalan que necesitan al menos ganar unos 400 pesos diarios para poder subsistir tan lejos de su lugar de origen, pues el kilo de pollo está casi en cincuenta pesos, el azúcar en 23 pesos el kilo, el frijol y el arroz un poco más.
Cabe destacar que por la humedad que dejaron las lluvias del pasado fin de semana las parcelas no están en condiciones para ser quemadas y por los encharcamientos los camiones cañeros se atascan en el lodo.