La Habana.- Entre los activistas detenidos está el expreso político Danilo Maldonado, grafitero conocido como “El Sexto”. Recién llegado a La Habana desde Guatemala, Maldonado retó a que Obama endurezca su política con el gobierno de Raúl Castro. “El Sexto”, fue detenido en diciembre de 2014 tras realizar una perfomance en la Plaza de la Revolución, a la que llegó paseando dos cerditos. En el lomo de uno de ellos pintó la palabra Fidel.
En el otro, Raúl. Permaneció casi un año en prisión. Otro artista, Gorki Águila, líder de la banda punk Porno Para Ricardo, también se sumó a la protesta. “Ustedes tendrían que venir todos los domingos, para que no nos golpeen y nos metan presos”, profetizó el músico sin ningún éxito. El grupo Todos Marchamos confirma el ala más radical dentro de la disidencia cubana, la que no está dispuesta a un diálogo a cualquier precio con la Revolución ni con Obama.
En la otra acera están los moderados. La visita de Obama ha profundizado las diferencias entre los grupos disidentes, entre los que hay tantas posturas opositoras como personas en el reducto democrático. Y casi siempre en soledad constante, tanto fuera como dentro de la isla, donde el Estado les impuso la etiqueta de “mercenarios a sueldo del Imperio”.
A un lado, aquellos que perciben los momentos de cambio y los quieren aprovechar con un discurso conciliador que se ha subido sin contemplaciones a la ola de Obama. A la cabeza el socialdemócrata Manuel Cuesta Morúa (Arco Progresista), el católico Dagoberto Valdés, el activista Elizardo Sánchez (Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional), el expreso político José Daniel Ferrer (Unión Patriótica de Cuba) y varios personajes clave de la sociedad civil cubana, como la bloguera Yoani Sánchez.
En el otro, los que consideran inmoral y un simple negocio cualquier acercamiento que legitime el castrismo. Son los duros Soler, Rodiles, incluso también Guillermo Fariñas, premio Sajarov y conocido por sus huelgas de hambre. Y cercana, con su propia postura exigente, Rosa María Payá, disidente emergente y fundadora del movimiento Cuba Decide.
“Esta visita será histórica en la medida que los ciudadanos puedan sentirse acompañados por la administración de una de las democracias más poderosas del mundo. Que sea una visita al pueblo cubano y no al régimen cubano de los generales”, explicó Payá.
Fuente: Por Agencias-Quequi