COATZACOALCOS, Veracruz.– Un grupo de mujeres rezaba el rosario frente a un panorama desolador: calderas calcinadas, estructuras de metal retorcidas por el fuego y un edificio de oficinas de cuatro plantas con los cristales rotos y el mobiliario revuelto.
“Queremos que nos los entreguen, que no lo hagan perdedizo”, decía a la AFP Guadalupe Torres que, con ojos llorosos, explicaba que no sabía nada de su hermano Fernando, un joven de 21 años que cumplía su última semana de trabajo en esa planta conocida como Pajaritos y que opera la empresa privada mexicana Mexichem.
Por momentos, los militares luchaban por contener a los civiles, cuyos reclamos mezclados con llantos se agudizaron cuando llegaron camionetas de servicios periciales y vehículos castrenses.
Entre lágrimas, mentadas de madre, suplicas de entrar a buscar por su cuenta a sus hijos, cónyuges, hermanos o tíos, habitantes de Minatitlán, Las Choapas, Cosoleacaque, Coatzacoalcos y el Uxpanapa se apersonaron en los diversos accesos del complejo Pajaritos para exigir agilizar la búsqueda de sus seres queridos.
“¿Qué esperan que se desbaraten los cuerpos para no reconocerlos?”, “Abran ya por favor, queremos buscar a nuestros hijos…entiendan”, eran las suplicas de dos señoras afuera del complejo Pajaritos, ante la mirada incólume de los elementos castrenses, quienes formaron una valla humana para repeler a familiares de obreros, quienes con desesperación se quejan de falta de información oficial por parte de la paraestatal.
Por la toxicidad del recinto, por la nube de gases, así como por labores propias de Protección Civil, hasta la tarde de este jueves, se ha dificultado el acceso total del Ministerio Público y de la Fiscalía General del Estado al epicentro de donde ocurrió la primera explosión y en donde algunos obreros que lograron salir con vida han advertido que podría haber decenas de cuerpos más, los cuales estarían sepultados en medio de los fierros retorcidos.
En redes sociales, familiares de obreros de Petroquímica de Vinilo, empleados de Mexichen y de Petróleos Mexicanos (Pemex) ya comenzaron una búsqueda alterna de sus seres queridos al subir fotografías, datos físicos y el área del complejo de Pajaritos donde realizaban su jornada laboral al momento de la explosión.
“No sabía yo que estaba tan peligroso… Si lo hubiera sabido no lo dejaría ir, lo hubiera venido a traer”, explicaba como podía en español Araceli Cordero, una indígena que viajó desde Chiapas (sureste) para saber qué había pasado con su hijo Víctor, que a sus 21 años estaba trabajando en la planta colocando andamios.
Un obrero sobreviviente a la explosión y que prefirió guardar el anonimato por temor a represalias, relató a periodistas que había unos 300 trabajadores al momento de la deflagración y que la fuga comenzó por la mañana, unas cinco horas antes del estallido fatal.
“Estaba en la parte de atrás cuando se vino la primera explosión, vimos cómo los vidrios se colapsaban, los fierros cómo se doblaban porque es un material viejísimo. Con la segunda explosión vi cómo volaban los cuerpos desde los andamios”, añade antes de irrumpir en llanto pues compañeros suyos murieron.
En las afueras del complejo Pajaritos todo es confusión, mujeres embarazadas esperan alguna noticia que les informe del paradero de sus maridos, señoras de la tercera edad maldicen a los militares quienes les prohíben las entradas para buscar a sus hijos. Obreros de Pemex con el uniforme naranja derraman lágrimas, se dan de “manotazos” en la cabeza, ante la desesperación de saber que paso con sus compañeros de trabajo.
El historial negro de PEMEX
La explosión en una planta petroquímica en Coatzacoalcos, estado de Veracruz, es el mayor incidente de la estatal Petróleos Mexicanos (PEMEX) desde que en 2013 un estallido en su edificio central en la capital del país provocó 32 fallecidos y 121 lesionados.
El peor accidente registrado por PEMEX en las últimas décadas ocurrió el 19 de noviembre de 1984 cuando estalló un depósito de gas en San Juanico, Estado de México, y provocó medio millar de muertos.
Según datos entregados por el Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI) a un diario mexicano, PEMEX registró más de 40 mil incidentes de 2000 a 2010, 5 mil de ellos relacionados con temas de seguridad o robo de combustible en tomas clandestinas.
La siguiente es la cronología de los accidentes más graves en la historia de PEMEX, empresa fundada en 1938:
– El 20 de abril de 2016 la explosión en un complejo petroquímico en el puerto de Coatzacoalcos, en el estado de Veracruz, causa hasta el momento 13 muertos y 136 heridos.
– El 8 de febrero de 2016 tres personas muertas en un incendio en la plataforma petrolera Abkatún de la Sonda de Campeche, en el Golfo de México.
– El 23 de diciembre de 2015, una explosión en un ducto en Cárdenas, en el estado de Tabasco, deja cuatro muertos.
– El 3 abril de 2015 mueren cuatro personas en explosión en plataforma Abkatún, en la Sonda de Campeche.
– El 1 de octubre de 2013, un accidente en la refinería “Miguel Hidalgo” de Tula, estado de Hidalgo, provoca un muerto.
– El 31 de enero de 2013 una explosión por acumulación de gas metano en las oficinas centrales de PEMEX en Ciudad de México dejó 32 muertos y 121 heridos.
– El 18 de septiembre de 2012 una explosión y un incendio en una planta de gas en Reynosa, en el estado de Tamaulipas, dejó 30 muertos.
– El 19 de diciembre de 2010 el robo de combustible en un oleoducto en San Martín Texmelucan, en el estado de Puebla, provoca una explosión y el incendio deja 30 muertos.
– El 23 de octubre de 2007 colisionaron dos plataformas marinas en el Golfo de México a causa de los fuertes vientos con un saldo de 18 muertos y una de las mayores fugas de crudo de un pozo petrolero del país.
– El 17 de octubre de 2006 la explosión e incendio del buque tanque Quetzalcóatl, anclado en la Terminal Marítima de Pajaritos, estado de Veracruz, dejó ocho muertos.
– El 18 de noviembre de 1998, el choque de dos helicópteros que transportaban personal de PEMEX a las plataformas petroleras en las costas del estado de Campeche, en el Golfo de México, dejó 22 muertos.
– El 22 de abril de 1992, en Guadalajara, capital del estado de Jalisco, una fuga de gasolina de un ducto de PEMEX se vertió al subsuelo y al drenaje, lo que causó una explosión que dejó unos 210 muertos.
– El 19 de noviembre de 1984, en la peor tragedia en la historia de PEMEX, la explosión de un depósito de gas en San Juanico, en el Estado de México, dejó medio millar de muertos según fuentes oficiales, aunque de manera extraoficial se habló de más de 2 mil.
Fuente: Proceso