COATZACOALCOS, Veracruz.- Pemex y Mexichem iniciaron las evaluaciones de los daños a la planta de Clorados III, tras haber estabilizado el reactor y los hornos dañados por la explosión.
Expertos de la industria petroquímica señalaron que la reparación de la planta podría llevar más de un año debido a las condiciones de la estructura y los residuos de productos que aún existen en las líneas.
Las dos empresas que forman el consorcio Petroquímica Mexicana de Vinilo (PMV) permitieron el ingreso de los medios de comunicación a la planta, estableciendo un perímetro de seguridad muy limitado, ya que aún no se ha iniciado el proceso de evaluación de la contingencia por parte de las empresas aseguradoras y los peritos externos.
De entrada, se nota que el área de pirolisis, donde se realiza la descomposición del cloro y el etano para convertirlo en el monómero de cloruro de vinilo, es el punto de mayor daño, ya que la estructura se encuentra totalmente quemada y otras partes colapsadas.
Las áreas de hornos y destilación también registraron daños por la explosión, aunque se observan en mejor estado y con mayor estabilidad.
Alrededor de la planta se observa la tubería y láminas que se desprendieron por el impacto de la onda expansiva de la explosión, la cual dañó algunas unidades particulares e instalaciones del área administrativa.
La zona cero de la explosión se encuentra acordonada por el personal de Seguridad Física de Pemex y sólo está laborando un pequeño grupo de trabajadores, los cuales están recorriendo el área para evitar se presente alguna fuga de producto en las líneas.
Los trabajos de búsqueda de cuerpos ya concluyeron por parte de los equipos rescatistas, y para determinar el número oficial de muertos se espera los resultados de ADN de dos obreros que tenían quemaduras muy graves.
“Fueron atendidas 32 familias de trabajadores y sólo se espera que se reconozcan los últimos cuerpos; a uno de ellos ya lo habían reconocido, pero la mamá entró en un proceso de negación, por eso pidió los estudios de ADN”, confirmó una fuente de Pemex.
A seis días de la tragedia en esta planta, el olor persistente es el del cloro, no se siente ningún olor a cuerpos en descomposición como se ha manifestado en las redes sociales.
El panorama es desolador, si se piensa en los 32 obreros de las empresas contratistas que perdieron la vida y las decenas de trabajadores que resultaron con lesiones por la onda expansiva.
Previo a la visita de los medios, José Antonio González Anaya, director general de Petróleos Mexicanos, presidió la reunión de evaluación en la zona de la explosión de Clorados III del complejo Petroquímico Pajaritos, donde en los próximos días se iniciarán trabajos de limpieza que podrían tardar varios meses.
De acuerdo a los expertos consultados, la reglamentación de seguridad industrial que ahora aplica en el país impide el uso de maquinaria pesada y en la reparación se tendrán que analizar cómo se va a mover la infraestructura sin poner en riesgo al personal.
González Anaya sostuvo una reunión con los directivos de la planta, en la que revisó los planos de la zona que estaba en rehabilitación para tener un informe preliminar del área del daño, y después se trasladó al hospital de Pemex, en Minatitlán, donde visitó a trabajadores de esa empresa.
13 años de problemas
La planta de Clorados III ha tenido diversos problemas de seguridad desde que arrancó su rehabilitación, y el órgano de control interno de Pemex documentó en 2009 que en su construcción se utilizaron materiales chatarra y equipos usados, esto por parte de la empresa española Duro Felgueras.
Trabajadores que fueron despedidos de Clorados III después de su reconfiguración denunciaron desde su arranque que el proyecto de “llave en mano” que licitó Pemex no cumplió con las especificaciones del contrato y existía un daño a los bienes de la nación.
En la administración del ex director de Pemex-Petroquímica, Rafael Beverido, encubrió a la
empresa Duro Felgueras, responsable de la reconfiguración de la planta Clorados III, cuya producción resultó menor de lo programado -—405 mil toneladas de cloruro de vinilo anualmente— y no justificó su inversión de 140 millones de dólares.
Desde el año 2003, los contralores documentaron que en el proceso de entrega-recepción la planta no estaba completamente terminada y se usaron materiales de muy baja calidad que después fue cambiado por la propia empresa.
La planta entró en paro nuevamente, por estas fallas, de noviembre de 2003 a febrero de 2005, perdiéndose 8 millones de pesos diarios, refiere el informe de Pemex.
El 31 de enero de 2008, de nuevo salió de operación por la explosión del horno de pirolisis HF-401C que provocó un incendio debido a los problemas en el diseño de la planta: en este mismo punto se presentó la nueva explosión.
En octubre de 2008, se inició un nuevo proceso de “remodelación” de Clorados III y hasta esa fecha se tenían pérdidas por 100 mil millones de pesos. Desde la fecha en que Pemex retomó los trabajos, se habían presentado varios incendios, los cuales se acentuaron desde hace un año.
Fuente: Sayda Chiñas Córdova /Corresponsal POR ESTO!