BLANCA FLOR, BACALAR.- La Sociedad de Producción Rural (SPR) Kabi Habin, que engloba a más de 20 comunidades de apicultores del municipio Bacalar y algunos de Chetumal, se sumó al rechazo del permiso que otorgó la Sagarpa (Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación) a Monsanto, para sembrar soya transgénica comercial en su etapa experimental y piloto.
En ese sentido, el presidente administrativo de la SPR Kabi Habin, Agustín Tun Uh, dijo que este año continuarán con las pláticas de información y concientización en la zona rural de Bacalar, respecto a lo perjudicial que resulta la siembra del transgénico para la apicultura, el medio ambiente y la salud.
El entrevistado informó que desde el 2015 iniciaron una serie de pláticas y talleres informativos para dar a conocer a las familias de apicultores de Bacalar, así como a los campesinos en general, las desventajas y riesgos del cultivo de soya transgénica comercial tolerante al glifosato.
“Estamos en lucha y unidos, porque el Colectivo de Semillas Much’ Kanan I’inaj no es el único grupo que se opone a la siembra de soya transgénica, sino que ésto es un rechazo generalizado entre todas las comunidades campesinas y de apicultores en Bacalar”, comentó Tun Uh.
En ese sentido, mencionó que con ayuda de asesores legales estarán haciendo lo conducente para apoyar y sumarse a esta causa que busca dar marcha atrás al permiso otorgado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) a la empresa Monsanto, en junio de 2012, en el que le autoriza sembrar por tiempo indefinido soya transgénica comercial tolerante al glifosato, en un polígono de 253 mil 500 hectáreas de la Península de Yucatán y otros estados del país, incluyendo a Quintana Roo.
Además, dijo que en este 2016 continuarán con las pláticas informativas y de concientización para cubrir las más de 20 comunidades de apicultores que forman parte de Kabi Habin, pues su objetivo es que no quede ninguna familia de la zona rural de Bacalar que no conozca los riesgos y graves daños que la siembra del transgénico causa al medio ambiente y a la salud.
“Ya está comprobado que donde se cultivan transgénicos hay una grave deforestación, porque el tipo de herbicidas y todo el químico que vierten en los cultivos causa la muerte de la tierra, además de que va destruyendo todo a su paso, matando todo tipo de insectos y animales, y eso sin contar el riesgo a la salud que representa el uso del glifosato, que es un fuerte herbicida clasificado por la Organización Mundial de la Salud como probablemente cancerígeno para los seres humanos”, explicó Tun Uh.
Sostuvo que su mayor preocupación es la amenaza que representa la siembra de soya transgénica para la apicultura de Quintana Roo, pues dicho sistema de producción a gran escala, junto con la gran cantidad del agroquímico glifosato, condenaría a esta actividad que ha servido como sustento de toda la vida para las familias meleras de la zona rural de Bacalar.
“No vamos a descansar y lo que pedimos no es la consulta sobre el tema, porque ya hemos hecho público nuestro rechazo y lo hemos expresado en incontables ocasiones, sino lo que queremos es que se ponga un alto a este permiso que se dio en 2012 para que en nuestras tierras se siembre soya transgénica, que es un producto altamente nocivo para el medio ambiente y que condenaría a nuestro estilo de vida”, concluyó Tun Uh.
Fuente: Por Esto! Por Gabriel E. Manzanilla