Conecta con nosotros

En picada Estados petroleros, Campeche, Veracruz y Tabasco ya no crecen

Publicado

en

img_1462261737_81939080ace9d00fc421CIUDAD DE MEXICO.– Campeche, Veracruz y Tabasco son los tres estados del país en los que la desigualdad aumenta y el crecimiento económico simplemente no llega y, al contrario, sus cifras de Producto Interno Bruto (PIB) son incluso negativas, dice un reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Las grandes diferencias entre los estados mexicanos y la Ciudad de México en la mayoría de las dimensiones de bienestar también las destaca la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
De los estados en el nivel inferior a los que están en la cima en el nivel de vida, el riesgo de pobreza se cuadruplica, la esperanza de vida se reduce cuatro años, hay siete veces más probabilidades de abandonar la escuela y trabajar horarios más largos por un salario menor, expuso Gabriela Ramos, Directora General del Gabinete de la OCDE durante el seminario “Lograr el crecimiento incluyente en México”.
Entre 2010 y 2012, añadió, el ingreso familiar total se incrementó 7 por ciento pero solo benefició a los más ricos, en tanto que los ingresos situados en el 40 por ciento inferior bajaron 3 por ciento.
Para Ramos, “las desventajas se acumulan” ya que para quien tiene menores ingresos disminuye su posibilidad de acceder a un mayor nivel de educación o a servicios de salud. “El terreno está muy disparejo y eso asfixia al crecimiento económico”, determinó.
El Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE), publicado la semana pasada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), documenta que los estados que sobresalieron por el aumento en su actividad económica en el cuarto trimestre de 2015, frente al mismo periodo de 2014, fueron Chihuahua (6.8 por ciento), Colima (6.2 por ciento), Nuevo León (5.9 por ciento), San Luis Potosí (5.6 por ciento) e Hidalgo (5.5 por ciento).
En contraste, Campeche (-8.1 por ciento) –golpeado por los bajos precios del petróleo–, Veracruz (-2.1 por ciento) y Tabasco (-0.1 por ciento) vivieron un decrecimiento anual al cierre de 2015. Morelos, por su parte, reportó una débil expansión de 0.4 por ciento y Chiapas de 0.7 por ciento.
No obstante, Eduardo Vega López, director de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), aseguró durante el evento de la OCDE que “el crecimiento económico no basta, importan mucho las políticas eficaces y duraderas de educación, salud y vivienda que ayudan y complementan”.
De acuerdo con “Midiendo el bienestar en los estados mexicanos” de este organismo, citado para el seminario, los focos rojos están en Guerrero, Oaxaca y Chiapas por sus bajos niveles de empleo, educación y salud.
Esta triada es justamente la que tiene los índices de pobreza más altos del país. De acuerdo con datos del 2014 del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), en Guerrero el 65.2 por ciento de la población es pobre; en Oaxaca, el 66.8 por ciento y en Chiapas, el 76.2 por ciento.

Empleo

Veracruz, la Ciudad de México, Oaxaca y Chiapas fueron en 2014 los últimos lugares en empleo, desempleo, informalidad y condiciones de trabajo, respectivamente.
En Chiapas, Guerrero y Oaxaca casi 8 de 10 trabajadores tuvieron un empleo informal en 2014, mientras que menos de 4 de 10 trabajadores laboraron en la informalidad en Baja California, Chihuahua, Coahuila y Nuevo León. Entre 2005 y 2014, el empleo informal incrementó 2.4 por ciento en Guerrero, revela el estudio.
En el foro de la OCDE, Javier Omar Rodríguez Alarcón, de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), y Norma Samaniego, del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo (PUED), coincidieron en que la informalidad es una “exclusión” dentro del mercado laboral. El perfil del asalariado informal, describió Rodríguez Alarcón, es “joven, mujer y con educación menor a secundaria”. Se trata, añadió la académica, de la única opción “para los menos favorecidos”.
En marzo de 2016, reportó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el 57.5 por ciento de la población ocupada trabajó en la informalidad. “Desde hace 30 años, seis de cada 10 mexicanos está en el sector informal”, expuso Samaniego, por lo que carecen de derechos laborales como el acceso a la seguridad social y una pensión para su vejez.
Los estados del sur, concluye la OCDE, caracterizados por una gran proporción de actividades de agricultura, densidad de población menor y una pequeña población urbana, tienen mayores índices de informalidad.
“La zonas con mayor pobreza en el sur del país no han crecido a la misma tasa que el promedio del país. Existen divergencias en el caso de Chiapas, Guerrero y Oaxaca en los últimos 20 años. Si calculamos el Producto Interno Bruto (PIB) por habitante en Chiapas en el año 2000, comparado con el de 2014, es más pobre que en el 2000. Lo que ha pasado en estos últimos 15 años en ese estado es una tragedia silenciosa”, declaró Raymundo Campos Vázquez, académico del Colegio de México Colmex.

Fuente: SinEmbargo

Sigue leyendo
Click para comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Copyright © 2020 Goyo Yupit Digital.