Chetumal.- Algunos productores de ganadería están iniciando el año con precios bajos del ganado en pie, porque están entre los 38 y 40 pesos el kilo, mientras tanto los suplementos alimenticios están más caros, afirmó Ezequiel Castillo Solís.
Bajar los precios de comercialización del producto durante este 2018 afecta fuertemente al sector ganadero, a lo que hay que agregarle que los incrementos del combustible e insumos también recaen en su economía.
A pesar de que los precios de los becerros, toretes, novillo gordo, vaca gorda para abasto, han venido disminuyendo y subiendo constantemente, la preocupación es constante para los productores en este año al no tener precios estables.
Es muy preocupante el precio de los combustibles, pues para la mayoría de ganaderos la transportación es importante.
Hace un año y medio tuvieron muy buena alza, reconoció, lo cual duró poco y de ahí todo decayó, y tanto en los centros comerciales como en las carnicerías el precio no ha descendido, sigue de 120 a 140 pesos el kilogramo.
Expresó que el año pasado el precio del ganado en pie llegó a costar entre 62 y 63 pesos por becerro de hasta 240 kilos, pero ahora está en 40 pesos, “sin embargo, nuestro costo de producción día con día van aumentando.
“Esa problemática nos está afectando severamente, nuestros costos de producción aumentando y nuestros costos de venta bajando, los medicamentos y vacunas siguen incrementando día a día”, señaló el representante de los ganaderos en la zona limítrofe.
Agregó que pese a que hubo apoyo a finales del año pasado, durante los años anteriores mermó bastante el recurso que se daba al campo, por lo que ahora tienen que estar muy pendientes de los tiempos y las formas para poder tener acceso a los proyectos, explicó.
Finalmente, dijo que por las condiciones climatológicas la calidad del pasto merma, aparte de la escasez, por lo que hay de implementar acciones con sales y minerales para tener una buena nutrición o que no entren en celo por falta de vitaminas y minerales, además de no olvidar la desparasitación que debe ser cada cuatro meses, así como la aplicación de vitaminas, para tener los hatos sanos.