Bacalar.- Con alrededor de 20 cabezas de ganado, Leonardo Jarillo Aguilar, dijo que la sequía ya está afectando mayormente otras zonas, por lo que se requiere apoyo de pacas, pollinaza, o incluso hasta melaza, de tal forma los compañeros ganaderos de distintas comunidades, requieren apoyo, en tanto la sortean con sus propios recursos para la obtención de agua y alimento, por lo que en su caso se prevé con pasto de corte y milpa.
“En mi caso me previne con pasto de corte y sembré milpa, pero el mapache me afectó, y como a esta altura del año ya casi nadie siembra maíz, mi parcela de una hectárea fue la afectada por ese animal, que le mermó la producción, pero aún así utilizó esa poca cosecha y el desecho para luego darles pasto de corte para los animales”, indicó.
Reconoció que el apoyo de la semilla sí llegó en tiempo y forma, “lo que pudo hacer que los productores siembren, pero no sembraron y a mí me afectó ese animal como plaga”.
Dijo que, al tener unas cuantas cabezas de ganado cuenta con pozo, ya que en la zona tiene el privilegio de que el agua está en partes a 12, 9 o hasta a 4 metros de profundidad, expresó.
Y para poder hacer un pozo y contar con agua para el ganado, a diferencia de otro rumbo como Miguel Alemán o Río Verde, donde se van a 150 o 200 metros de profundidad y no hay agua, por lo que forzosamente se requiere en esos casos una maquinaria, negándose así a tener un pozo a cielo abierto.
Indicó que ahora se dedica a la venta del ganado, ya que el pie de cría al llegar el momento de su peso, se vendía a 50 pesos el kilo, y actualmente está a 38 pesos por kilo el borrego.
A causa de que existe un monopolio de este mercado, “y sobre la necesidad de la gente los jefes dicen me vendes porque me vendes y te pago a 38 pesos”, dándose el “coyotaje” al no haber un centro de acopio por falta de organización, concluyó.