Chetumal.- La lechuga acuática sigue creciendo y dañando el ecosistema de la laguna conocida como la sabana, Además, provoca que la materia orgánica se descomponga y por ello se generan malos olores por las tardes en la sabana.
La lentitud en la toma de decisiones y acciones para contener este daño ecológico han propiciado que esta planta se extienda de manera incontrolable llegando a cubrir practicamente por completo, varias áreas afectando a todos los organismos del cuerpo de agua.
Cabe recordar que en años pasados se construyó un puente que impide el flujo del agua de la laguna de la sabana, lo cual es una de las principales causas del aumento en la contaminación y proliferación de algas invasoras que amenazan el ecosistema, además, el vertido de aguas sin tratamiento adecuado de la planta Primer Centenario de la CAPA.