SACXÁN.- Después de muchos contratiempos, pero sobre todo por la falta de recursos, una vez más se puso en marcha la producción de piloncillo en el trapiche de Sacxán, el único que funciona de los seis instalados en la ribera del río Hondo, afirmó José Anib Padilla Magaña, quien agregó que tiene como meta producir dos toneladas diarias.
Padilla Magaña, propietario del trapiche El Tucán de Sacxán, en el municipio Othón P. Blanco, fue claro en señalar que ha tenido problemas para mantener un producción continua.
Afirmó que la marca registrada piloncillo El Tucán de Sacxán contrató una plantilla de 25 personas, todas oriundas del estado de Veracruz, para esta zafra, y el problema recurrente que ha tenido es el pago de la nómina, la cual rebasa la suma de 20 mil pesos.
“Actualmente estamos haciendo una prueba porque estamos en temporada de lluvias y pese a todo estamos teniendo un rendimiento de 85 por ciento en dulce, por lo que estamos saliendo un poco ‘raspados’, porque no nos queda mucha utilidad, pero aquí vamos”.
Señaló que está procesando 20 toneladas de cañas diarias, con un promedio de la tonelada de 800 kilos de piloncillo, el cual es bueno, pero se tiene una meta de llegar a las dos toneladas.
El piloncillo tiene como destino final la Ciudad de México y el estado de Veracruz, en donde existe una demanda, ya que se aproxima la temporada fuerte de octubre, noviembre y diciembre.
Aseguró que mantener en operación el trapiche ha sido toda una hazaña, porque desde hace 17 años lo ha cuidado noche y día para evitar los robos del equipo, tal como ha sucedido en los otros cuatro instalados en la ribera del río Hondo y uno en la zona limítrofe con el estado de Campeche.
La inversión inicial fue más de un millón de pesos y actualmente se triplica su valor y en operación mucho más, el equipo se encuentra completo, aunque se le han hecho varias modificaciones para mantenerlo en óptimas condiciones.
Aseguró que pese a que no ha tenido recursos económicos, ésta será la cuarta zafra del trapiche de Sacxán, “aunque seguimos batallando por el capital porque cada día es escaso, pero sobre todo porque en las oficinas de las dependencias federales nos han cerrado las puertas”.
Por otra parte, dijo que tiene la promesa de apoyo del gobernador Carlos Joaquín y que confía en que le echen la mano, pues en la audiencia pública en el Centro Internacional de Negocios y Convenciones tuvo la suerte de platicar 10 minutos con él y le comentó que es una empresa viable.
Padilla Magaña aseguró que no desea que le regalen el dinero, sino que se lo presten con intereses flexibles y que él se compromete a devolver el recurso, “porque tengo en claro que los tiempos del dinero a fondo perdido ya pasaron”.
En cuanto a la caña de azúcar, dijo que la están comprando entre los productores locales y aparte tiene una parcela para continuar y asegurar la producción.
Luis Enrique Tuz/Por Esto!