Nicolás Bravo.- Un gran enojo e inconformidad es lo que sienten los jugadores de béisbol y los habitantes de esta alcaldía, luego de haber recibido una obra de mala calidad como fruto de la “remodelación” del campo de béisbol Inocencio Gómez, misma que estuvo a cargo de la Comisión para la Juventud y el Deporte (Cojudeq), quien además de entregar una obra mal hecha, aseguran que solamente se invirtieron 850 mil pesos del millón que se había destinado originalmente.
Ante esta situación los ciudadanos exigen a los representantes del comité de obra del campo a que no se quede con los brazos cruzados y exijan que se concluya para recibirlo puesto que hoy día la obra presenta varias deficiencias, y por ello exigen que se investigue bien en que se ocupó cada peso, y que se ejerza el total del recurso autorizado.
Una de las inconsistencias radica en el techado, puesto que en los planos se establecía que el techo abarcaría hasta los vestidores en las casetas de los equipos pero el techado no llegó hasta donde estaba programado. Otro detalle está en la malla que sirve de protección para el público no está bien puesta; además de que se colocó una con espacios muy grandes, por lo que la pelota de béisbol la atraviesa y se corre el riesgo que los aficionados sufran un accidente.
Mencionan que según el contratista se renovaron las gradas, lo cual señalan es mentira puesto que el trabajo ya estaba hecho, por lo que lo único que hicieron fue darle una manita de gato para que parecieran como nuevas.
Al respecto Pedro Gómez, exmánager del equipo Madereros de Nicolás Bravo, señaló que “en la reparación del campo lo que hemos visto son muchas irregularidades, en donde el contratista debió aplicar un recurso de un millón de pesos, pero hoy vemos que no se cumplió con lo programado y platicado con personal de la Cojudeq.
Por ejemplo colocaron una malla que no es la correcta, y en cuanto a la lámina de zinc que se instaló quedó muy corta, por lo que cuando llueve entra el agua a las gradas y lo mismo sucede cuando hay demasiado sol. En el área en donde se tienen las bancas, tanto de los equipos locales como visitantes, no cuentan con la protección adecuada, y eso ya se había acordado con la Cojudeq que se iba a poner una protección, pero hasta hoy nada”.
Los habitantes señalan que se está cobrando un trabajo que no se realizó adecuadamente, por lo que hacen un llamado a la contraloría municipal para que en calidad de urgente acudan a Nicolás Bravo y que se obligue al contratista a que repare lo que dejó a medias,“la verdad es una porquería lo que nos hicieron”.
Los deportistas y público están por acudir al palacio municipal de Othón P. Blanco a la contraloría municipal a que se les dé una explicación de porqué este contratista realizó estos malos trabajos y el comité no firmará hasta que la obra se repare y que compongan todo lo que está mal hecho además utilizaron material de muy mala calidad.
Fue desde el el 20 de diciembre del 2017, cuando se autorizó un millón de pesos para la remodelación del campo de beisbol Inocencio Gómez, con recursos federales, y fue la Comisión para la Juventud y el Deporte de Quintana Roo quien se encargó de aplicar los recursos en el campo de beisbol.
Pedro Gómez consideró que no se tomó en cuenta al comité que se conformó para vigilar la construcción y al parecer los responsables de la constructora ya se fueron, además dijo que del material que se levantó del campo no hay rastro, pues nadie sabe en donde quedaron, por lo que se corre el riego de que se vaya a perder, a menos de que alguien lo tenga “resguardado”.
Se dice que únicamente fueron invertidos 850 mil pesos, cuando el recurso autorizado era de un millón de pesos; por lo que los habitantes se encuentras molestos pues hasta el momento nadie sabe en dónde quedaron esos 150 mil pesitos restantes.