La lucha de los maestros rindió frutos cuando la Secretaría de Gobernación envió el oficio correspondiente a la Mesa Directiva de la Cámara baja, solicitando el retiro del proyecto de decreto que planteaba ajustes al financiamiento del ISSSTE y nuevas disposiciones en materia de vivienda a través del Fovissste.
Con ello, la iniciativa ya no será discutida por las comisiones legislativas, ni avanzará en el proceso legislativo.
Pero a pesar de su retiro, hay quienes quieren seguir en la “lucha”, pero lejos de enfocarse a un bien colectivo, se ha desvirtuado el sentido de lucha tornándose a un tema personal. Hay quienes alegan que el conflicto con el magisterio continúa abierto, y ahora se centra en una promesa pendiente de campaña.
Varios maestros se han apartado de la “lucha”, pues, lejos de traerles beneficios, solo ha habido encontronazos entre autoridades a través de una lucha sin rumbo claro.
Hasta el día de ayer, 447 escuelas en Quintana Roo retornaron a las aulas, gracias al diálogo y acuerdos establecidos en este tema de índole federal, en el que autoridades estatales incurrieron como mediadoras.
Con todo este asunto, lo que sí ha quedado claro es que cada vez son más los docentes que están dispuestos a regresar a las escuelas sin abandonar su justa lucha, pero apartándose de falsos líderes con ambiciones personales.