Ayer fue día naranja, y como cada 25 de cada mes las personas se solidarizan con la erradicación de la violencia contra la mujer, pero dentro del ayuntamiento de Bacalar, parece no importar este tipo de acciones, pues pese a diversas situaciones que involucran acoso de diversas índoles, por parte de funcionarios municipales, el presidente José Alfredo Contreras Méndez, se ha hecho al “tío lolo” y continua sin hablar sobre el tema.
Cabe recordar que luego de que una trabajadora de limpieza interpusiera una denuncia contra Arturo Calderón, quien se desempeña como asesor del presidente municipal, por acoso sexual y laboral, la Síndica Municipal, Vanessa Piña Gutiérrez, atendió la denuncia, y también fue víctima de represalias en lo laboral y hasta en asuntos fuera de la administración.
Cabe mencionar que pese a que la queja fue interpuesta desde principios de diciembre del 2021, hasta la fecha no se han iniciado las investigaciones correspondientes, ni mucho menos ha habido algún pronunciamiento público sobre el tema, además un acto de total cinismo el agresor sigue siendo asesor del presidente municipal, pese a la gravedad del caso.
Pero además a pesar de que el haber atendido la demanda obedece a la labor que desempeña la síndica, la administración municipal tomo represalias en su contra, pues desde ello dejó de ser informada sobre los eventos en los que protocolariamente debería estar presente. Pero eso no es todo, pues también de buenas a primeras le quitaron a personal de su área bajo la excusa de que serían comisionados en otras labores.
Los casos de acoso, hostigamiento sexual y laboral en el ayuntamiento son una constante, sin embargo desgraciadamente no todas las víctimas proceden a interponer una denuncia por miedo a ser despedidas o sufrir algún desquite en su trabajo.
Por otro lado también existe un señalamiento de nepotismo en el área de contraloría municipal, puesto que la contralora mantiene trabajando en su oficina a su esposo. Pero el área de transparencia no da respuesta sobre los datos del área de adscripción del esposo, situación que deja en evidencia que funcionarios al “servicio” de “Chepe” hacen lo que les venga en gana, pues saben que cuentan con el respaldo del edil.