Tal parece que el respetar los derechos humanos de las mujeres, no es un tema de interés dentro del ayuntamiento de Bacalar, puesto que pese a que desde diciembre del 2021 se presentó una denuncia por abuso sexual, el presunto agresor (asesor de “Chepe” Contreras), continúa como si nada, sin que hasta el momento haya alguna investigación.
Esta mañana el presidente municipal de Bacalar estuvo de visita en una estación de radio de Chetumal, y ahí se le cuestionó sobre este asunto, y sobre las represalias que había recibo en su contra la síndico municipal Vanesa Piña al involucrarse en el tema ¿y qué cree que respondió?
¡Nada!, pues rápidamente entró al quite el secretario general del ayuntamiento (a quien llevó de chaperón a la entrevista), Ramón Javier Padilla Balam y fue él, quien respondiendo a la pregunta dijo que todo estaba en orden y negó cualquier conflicto interno.
“Cada persona tiene su función, la sindico preside la comisión de género, y dando cumplimiento a esto se ha dedicado a atender el asunto, pero siempre y se cuenta con el respaldo del presidente, él ha estado preocupado por los casos, por ejemplo una vez unas mujeres se acercaron a decirnos que se les quería cambiar de área, se les escuchó y se atendió su problema, lo que buscamos es que estos temas ya no se vivan, cada quien tiene su espacio en el área que le corresponde. Dentro del ayuntamiento no hay ningún conflicto interno”.
Así de vacía su respuesta, poniendo ejemplos que por nada se comparan al hostigamiento sexual y laboral de los que fue víctima una empleada de limpieza por parte de Arturo Calderón, asunto del cual ya hay denuncias, pero no se les ha dado respuesta.
Es importante mencionar que por atender este tema, la sindico Vanessa Piña Gutiérrez ha sido víctima de represalias en lo laboral y hasta en asuntos fuera de la administración.
La violencia contra las mujeres es tema que parece no importar a las autoridades de Bacalar, y además ha quedado en evidencia el tráfico de influencias al interior del ayuntamiento, en donde varios personajes aprovechándose de su “cercanía” con el presidente hacen y deshacen a su antojo.
Más de un mes ha pasado y la demanda de la víctima no ha sido atendida, y el presidente municipal sigue sin pronunciarse al respecto, y el presunto agresor continua en su cargo como si nada hubiese pasado.